Ejemplos ?
El otro cónsul avanzó contra los volscos, y para no perder tiempo, devastó sus campos para obligarlos a que acercasen su campamento y poder enfrentarlos.
Misaki es una chica de 15 años que, al recibir una misteriosa carta, se cambia de escuela para no ir a la que sus padres y vecinos quisieron con la hija de éstos, la cual le causó un trauma a Misaki durante su época estudiantil. Le rompía libretas, espantaba a los chicos que le gustaban para que no se acercasen a ella y muchas otras cosas crueles.
No luchaban bajo las formaciones convencionales de la infantería de pica o mosquete de esa época, pero al contrario lanzaban cargas rápidas, disparando sus mosquetes en un rango corto, antes de que se acercasen a luchar con las espadas y las picas.
El sistema legal castellano sí que garantizaba la perpetuidad de los privilegios, lo que propició que hubiese nobles que se acercasen a las volundades del rey castellano.
Era costumbre que por la tarde se acercasen a caballo muchos de los cofrades diputados, alumbrando su recorrido con hachas de cera con el fin de recoger y acompañar los huesos que previamente se habían depositado en una litera cubierta por bayeta negra y acarreada por dos mulas.
Ante la gran acogida Quico Mochales, relaciones públicas de El Corte Inglés, tuvo la idea de realizar un concurso para reunir propuestas que acercasen las fiestas a los ciudadanos.
El ataque fue descrito por el cónsul estadounidense. El plan de ataque consistía en que los barcos más grandes se acercasen en formación de columna.
Después de algunos minutos de silenciosa espera, el empleado hizo una seña a los obreros para que se acercasen, y les dijo: -Son ustedes carreteros de la Alta, ¿no es así?
Los otros le persiguieron dando gritos, pero la puerta se cerró de golpe ante ellos, y volviéronse contra mí, alzando los brazos con amenazador despecho. Yo, apoyado en la reja del coro, dejé que se acercasen, y disparé mis dos pistolas.
y como del justo está escrito: «No se acercarán a ti los males ni el castigo se aproximará a tu tabernáculo», aunque el Señor permitió a aquellos ladrones que se acercasen para su propio castigo y escarmiento, no permitió que el mal que intentaban perjudicase al Santo; antes bien, por disposición divina, ellos experimentaron en sí mismos el perjuicio.
«Lo malo era que la autoridad no quería, vamos, que nos diesen nada, ni un «chisco» de agua, ni vino, ni caldo, ni leche; y había puesta fuerza, muchísima fuerza, «de arredor», para que no se acercasen las mujeres a nosotros.
BLÉPIRO.-En eso no andas descaminada. Pero te aseguro que pasaría un mal rato si Epicuro o Leucólofas se me acercasen llamándome papá.