acerbo

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acerbo, a

(Del lat. acerbus, áspero y agrio.)
1. adj. culto De sabor áspero les dio a beber un acerbo licor de tonalidades verdosas. acre
2. Se aplica al sufrimiento que es muy intenso, cruel, amargo le oprimía un acerbo dolor. amargo

acerbo, -ba

 
adj. Áspero al gusto.
fig.Cruel, desapacible.
Sinónimos
Traducciones

acerbo

aspro

acerbo

ADJ [sabor] → bitter, sour; (= cruel) → harsh, scathing
tener un odio acerbo a algoto despise o detest sth
Ejemplos ?
Hombres que se han desprendido de todos los goces, de todos los bienes que antes poseían, como el producto de su virtud y talentos, hombres que han experimentado cuanto es cruel en una guerra horrorosa, padeciendo las privaciones más dolorosas y los tormentos más acerbos; hombres tan beneméritos de la patria, han debido llamar la atención del Gobierno.
En cuanto aquivos y teucros combatieron cerca del muro, lejos de las veleras naves, Patroclo permaneció en la tienda del bravo Eurípilo, entreteniéndole con la conversación y curándole la grave herida con drogas que mitigan los acerbos dolores.
Tuve fiebre. A ratos me amodorraba en sueños acerbos. Pensaba matarles y urdía mentalmente, como si se tratase de un drama o de una novela que iba componiendo, los detalles de mi sangrienta venganza, y tramaba diálogos con ellos.
Como nuestros mártires, acusándolos criminalmente por defender la religión cristiana, con la que sabían habían de salvarse y ser gloriosos para siempre, no quisieron, negándola, libertarse de las penas temporales, sino que confesándola, profesándola, predicándola y sufriendo por ella fiel y valerosamente acerbos tormentos y muriendo seguramente en Dios confundieron las leyes con que se la prohibían y las hicieron mudar Existe una oración de este filósofo platónico muy extensa y elegante, en la cual se defiende y justifica del crimen que le acumulaban de profesar las artes mágicas, y no quiere defender de otra manera su inocencia sino negando, lo que no puede cometer un inocente.
En otra parte, Demócrito y el divino Hipócrates, reclinados junto a un sepulcro ya destruido, conversaban profundamente a la sombra de unos cipreses mustios sobre la física del cuerpo animal, la brevedad de la vida, los acerbos males que la rodean...
Tu exicial fortuna Todas lloramos; de los ojos brota húmeda fuente de copioso llanto A las mejillas. Cronios dispone tan acerbos males, Con propias leyes oprimiendo el mundo, Y la funesta a los antiguos dioses Lanza, sacude.
Recelos, sobresaltos y cuidados por la preciosa vida de tu esposo, insomnes noches, de amargura henchidas; separación y tiernas despedidas de tus hijos amados, y de tu anciano padre doloroso; tristísimas partidas de los dulces hogares, de las patrias riberas, y peregrinaciones por los mares y apartadas comarcas extranjeras, al desterrado esposo acompañando; ingratitud, y extraños acerbos desengaños: todo sintió tu corazón, Victoria, ni hubo ninguna dolorosa prueba que a tu sensible pecho fuese nueva.
UESTIÓN DE CORREO Un joven amigo mío, que es un poeta llorón, sufrió de Inés el desvío yo no sé por qué razón. Y al ver su negra fortuna, llorando de amor los daños, fuese a contar a la luna sus acerbos desengaños.
Inflamado y fuera de sí con aquellos acerbos rumores, es fama que dirigió largas preces a Júpiter, alzando las manos suplicantes al pie de los altares, en medio de las estatuas de los dioses.
¿Cuál dios, cuál, inspirará mis cantos para que diga ahora tantos acerbos casos, tantos estragos diversos y tantos caudillos inmolados en el campo de batalla, ya por Turno, ya por el héroe troyano?
Destapó el carcaj y sacó una flecha nueva, alada, causadora de acerbos dolores; adaptó a la cuerda del arco la amarga saeta, y votó a Apolo Licio sacrificarle una hecatombe perfecta de corderos primogénitos cuando volviera a su patria, la sagrada ciudad de Zelea.
Mas no pasó inadvertido para el divino Héctor; el cual, corriendo a través del campo de batalla, fue al encuentro de Antíloco; y éste, aunque era luchador brioso, huyó sin esperarle, parecido a la fiera que causa algún daño, como matar a un perro o a un pastor junto a sus bueyes, y huye antes que se reúnan muchos hombres; así huyó el Nestórida; y sobre él, los teucros y Héctor, promoviendo inmenso alboroto, hacían llover acerbos tiros.