acendrado


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acendrado, a

adj. literario Que es puro, sin mancha ni defecto con su acendrado amor cautivó su corazón. inmaculado
NOTA: También se escribe: cendrado

acendrado, -da

 
adj. fig.Puro, sin mancha alguna ni defecto.

acendrado, -da

(aθen'dɾaðo, -ða)
abreviación
cualidad que es pura y no tiene defectos una conducta acendrada
Sinónimos

acendrado

, acendrada
Traducciones

acendrado

pure

acendrado

ADJpure, unblemished
de acendrado carácter españoltypically o thoroughly Spanish in nature
Ejemplos ?
Los senadores deberán ser ciudadanos mayores de treinta años, de acendrado patriotismo, de integridad, prudencia, sigilo, amor a la justicia y bien público.
Imagínate, lector, lo que la lloraría, y más habiendo sido él, por el mismo acendrado cariño que la tenía, causa inocente de su muerte.
Su estilo preferirá lo directo, ardiente y combativo. La vida es milicia y ha de vivirse con espíritu acendrado de servicio y de sacrificio.
Calle" de Cuenca y se graduó de Normalista en el año de 1.940, habiendo destacándose en su vida de estudiante por su capacidad y acendrado espíritu vocacional para ejercer el magisterio.
Miramos a un mundo que cruje y se derrumba frente al fracaso del más poderoso país del capitalismo, que tiene la más fuerte maquinaria bélica del mundo, pero que no ha podido derrotar a ese pueblo que sabía, sentía, tenía un profundo y acendrado sentido patriótico y nacional.
Si perseverare sin recibir daño, lo que uno hubiere obrado sobre el edificio, este tal recibirá su premio; pero sino que hubiere hecho ardiere, padecerán daño las tales obras, mas él se salvará; pero de tal conformidad como lo que sale acendrado por el fuego.» Dicen, pues, que el católico cristiano, como quiera que viva, tiene a Cristo en el fundamento; el cual no le tiene ningún hereje, pues esta destroncado y apartado por la herejía de la unidad y unión de su Cuerpo.
De su hogar fortalecido con bendiciones de abundancia y paz, quedó una descendencia valiosa, que está heredando todo su inventario brillante de dos ejemplares vidas El Señor Valarezo R., aún sigue siendo el brazo fuerte en la vida de sus hijos, porque simboliza las intensas preocupaciones y acendrado cariño que puso en su formación; porque supo modelar espíritus selectos y amantes del trabajo; relievar sus nombres con indiscutibles méritos, como para destacar más la noble e imponderable misión que la cumplió a cabalidad en unión de su esposa que pasó a la eternidad.
No quiero decir el entendimiento, que, aunque muchas pudieran competir en él con ellos, fáltales el arte de que ellos se valen en los estudios, y como lo que hacen no es más que una natural fuerza es que no salga tan acendrado.
Ni el que sabe y ve puede decir honradamente, –porque eso sólo lo dice quien no sabe y no ve, o no quiere por su provecho ver ni saber, –que en los Estados Unidos prepondere hoy, siquiera, aquel elemento más humano y viril, aunque siempre egoísta y conquistador, de los colonos rebeldes, ya segundones de la nobleza, ya burguesía puritana; sino que este factor, que consumió la raza nativa, fomentó y vivió de la esclavitud de otra raza y redujo o robó los países vecinos, se ha acendrado, en vez de suavizarse, con el injerto continuo de la muchedumbre europea, cría tiránica del despotismo político y religioso, cuya única cualidad común es el apetito acumulado de ejercer sobre los demás la autoridad que se ejerció sobre ellos.
Pero Miguel no tardó en desechar tan repugnantes ideas y sentimientos y experimentó en breve la saludable y moral reacción de un cariño tierno y acendrado a los pedazos de su alma que había dejado en Andalucía.
Morales, secretario de hacienda de la misma dirección, como representante del señor general Benjamín Herrera, director de la guerra en el Cauca y Panamá, y general en jefe del ejército unido en operaciones sobre los mismos departamentos; animados todos de sentimientos del más acendrado patriotismo para poner fin al derramamiento de sangre de connacionales, procurar el restablecimiento de la paz en la república y proveer los medios conducentes a que la nación pueda llevar a feliz término las negociaciones que tienen pendientes sobre el canal de Panamá han concluido el tratado que a continuación se consigna, en cuyo leal cumplimiento quedan empeñadas la fe del gobierno y la de los dos partidos militantes, Artículo 1°.
Los Felipes, tan funestos a la humanidad como a la civilización, por su brutal y absurdo despotismo; Carlos II, con su imbecilidad y acendrado fanatismo; los Fernandos y Carlos que se sucedieron, tan obstinados defensores de su poder discrecional y de la autoridad espantosa del monstruo de la Inquisición que los sostenía, al mismo tiempo que los amedrentaba; tales fueron los monarcas bajo cuyo ominoso cetro recorrió tres siglos Chile, siempre ignorante, siempre oprimido y vejado.