acebuche


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acebuche

(Del ár. al-zambuy.)
1. s. m. BOTÁNICA Olivo silvestre o bastardo.
2. CARPINTERÍA Madera de este árbol.
NOTA: Nombre científico: (Olea oleaster.)

acebuche

 
m. bot. Olivo silvestre (Olea europea) más bajo y de hojas más pequeñas que el de cultivo. Su fruto es la acebuchina.
Sinónimos

acebuche

sustantivo masculino
Traducciones

acebuche

Ölbaum

acebuche

SM
1. (= árbol) → wild olive tree; (= madera) → olive wood
2. (= simplón) → yokel, hillbilly (EEUU)
Ejemplos ?
Las encinas han desaparecido por completo quedando apenas un matorral residual de aulagas y cantuesos. Del acebuche, árbol que da el nombre al pueblo, sólo quedan algunos ejemplares aislados.
La orografía de su término municipal destaca por el predominio de la llanura manchega, apareciendo en sus extremos sur y suroeste las sierras del Acebuche y del Aljibe como anuncio de las estribaciones de Sierra Morena.
Había, por dicha, en aquel sitio un acebuche de amargas hojas consagrado a Fauno, árbol venerado en otro tiempo de los mareantes, que salvados de las olas, acostumbraban clavar en él sus ofrendas a aquella divinidad de Laurento y suspender ropas votivas de sus ramas; mas ignorantes de esto los Teucros, habían derribado el sagrado árbol con los demás, con objeto de despejar el campo de batalla; en él quedó fija la lanza de Eneas; que, asestada con recio ímpetu, fue a hincarse en las tortuosas raíces.
Árbol, pues, es, y por su jugo se puede reconocer su carácter, como que la marca de su lengua el acebuche en sus bayas amargas 525 exhibe: la aspereza de sus palabras pasó a ellas.
A nosotros tales por tantos, que se obran como contra el orden de la naturaleza (con el cual modo de hablar dijo también el Apóstol que el acebuche injerto contra si naturaleza en la oliva participa de la crasitud de la oliva), y se llaman monstruos, ostentos, portentos y prodigios nos deben mostrar, significar y pronosticar que ha de hacer Dios lo que dijo que había de hacer de los cuerpos muertos de los hombres, sin que se lo impida dificultad alguna, o le ponga excepción ley alguna natural.
El perro se puso a aullar y siguió adelante; pero el niño, que no sabía si era o no la hora en que dormía el gigante, se paró y se apoyó temeroso y agitado en el tronco de un embebido y «frondío» acebuche, que era el solo árbol que se hallaba en aquella árida y escueta comarca.
17 Que si algunas de las ramas fueron quebradas, y tú, siendo acebuche, has sido ingerido en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la grosura de la oliva; 18 No te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú á la raíz, sino la raíz á ti.
24 Porque si tú eres cortado del natural acebuche, y contra natura fuiste ingerido en la buena oliva, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán ingeridos en su oliva?
En el que había sido campo de batalla, un joven, sentado en una piedra al pie de un acebuche, apoyaba en el tronco su pálido rostro; mientras que otro joven, en cuya fisonomía se manifestaba la más violenta desesperación, arrodillado a sus pies, procuraba detener con un pañuelo la sangre que le corría del pecho por una ancha herida.
l señor Paco el Biznaguero, llegado que hubo al rincón de la taberna, donde solía coger las enormes pítimas que habíanle colocado en el lugar de preferencia que ocupaba entre los más famosos curdones de Andalucía, sentóse lentamente, puso en libertad el imponente abdomen, desabotonándose el chaleco y parte de la pretina, dio un resoplido de satisfacción, colocó el sombrero sobre una silla, sobre otra el enorme acebuche que servíale de sostén en los momentos más críticos, limpióse el copioso sudor con un pañuelo de los de yerbas, y exclamó después, golpeando en la mesa con el puño cerrado: -¡A ver tú, Cantinero, a ver si me das una miajita de orégano, que me duelen los ijares!
Rigen cayados de taray y acebo, y cada cual sombrero coronado de acebuche y laurel, y al cabo dellos, zurrones pardos sobre blancos cuellos.
Desde entonces el lego Saldaña empezó a echar mofletes. El señor Pamplona le hizo gracia de palizas, no volviendo a medirle las costillas con vara de acebuche.