Ejemplos ?
En ugarítico 'ṯtrt (también 'Aṯtart o 'Athtart). En acadio D As-tar-tú (también Astártu). En etrusco Uni-Astre (según las tablillas de Pyrgi).
Entre las edificaciones de las que quedan restos destacan el Gipar y el zigurat, construidos durante los primeros reinados de la dinastía III. No se conservan los templos del Imperio acadio, ya que fueron destruidos al construir los templos posteriores.
Durante el reinado del nieto de Sargón, Naram-Sin, la ciudad seguía formando parte del Imperio acadio, si bien se produjeron rebeliones.
Para formalizar las relaciones con sus vasallos, los hititas tenían la costumbre de otorgar los tratados (en hitita, ishiul- y lingais-; en acadio, RIKSU/RIKILTU y MAMĪTU) y ponerlos por escrito, de forma similar a otras instrucciones destinadas a otros servidores del reino.
Los motivos de la expulsión de Enheduanna no están claros; el texto la menciona como hija de Sargón, lo cual podría indicar una filiación simbólica más que una relación familiar. De hecho, según su sello, fue nombrada sacerdotisa por el conquistador acadio.
La referencia más antigua conocida de Anatolia —como «Tierra de los Hititas»— fue encontrada en las tabletas cuneiformes de Mesopotamia de la época del Imperio acadio (2350-2150 a.
Sargón I de Acad fundó Agadé y comenzó sus conquistas, venciendo primero a Lugalzagesi y después a todas las ciudades sumerias, incluida Ur, a la que derribó sus murallas. Tras esto Ur y las demás ciudades sumerias quedaron incorporadas en el Imperio acadio.
Para los sumerios, era conocido como Nanna o Nannar, hijo de Enlil, dios del viento y del cielo, y de Ninlil, diosa del aire. Sin era su nombre en acadio y babilonio.
Se le describía como el padre de la Inanna sumeria, diosa de la vida (la Ishtar semita) que, posteriormente, heredaría el cetro lunar. Con su esposa Ningal tuvo a Utu, dios del sol, (en acadio, Shamash).
Sitios neolíticos como Çatalhöyük, Çayönü, Cori Nevali y Hacilar representan parte de los pueblos agricultores más antiguos del mundo conocidos. Los primeros registros históricos de Anatolia son del Imperio acadio con Sargón en el siglo XXIV antes de Cristo.
Hacia 2350 a. C., Sargón, un usurpador de origen acadio, se hizo con el poder en la ciudad de Kiš. Fundó una nueva capital, Agadé y conquistó el resto de ciudades sumerias, venciendo al rey de Umma hasta entonces dominante, Lugalzagesi.
Desde los tiempos de Anitta y Hattusili I, los reyes hititas tomaron y vieron reconocido el título de «gran rey» (en acadio, šarru rābu, la lengua diplomática de la época) que les colocaba en el cerradísimo club de las potencias dominantes del Antiguo Oriente Próximo.