Ejemplos ?
Cambiar mi billar proseguía hablando consigo misma, con lo cómodo que me es para colocar mi colada, y donde, en la temporada de caza, he dado cama hasta a seis viajeros... ¡Pero ese remolón de Hivert que no acaba de llegar!
Luego se trata de un médico militar. Acaba de llegar del trópico, porque la tez de su cara es oscura y ése no es el color suyo natural, como se ve por la piel de sus muñecas.
Oficial: Acaba de llegar un expreso de Buenos Aires, avisando que el furioso Elío trata de bombardear aquella ciudad, y que acaso hará un desembarco.
Se trata de la célebre madame Lalande, la belleza del día por excelencia, y tema principal de todas las conversaciones en la ciudad. Es viuda, e inmensamente rica... Un buen partido. Acaba de llegar de París. — ¿Usted la conoce?
Algún día he de volver, y para entonces, habré de hacerles la vida imposible, como ellos han hecho la mía. Ya verán... ¡Bah! Acaba de llegar Rosa... Estúpida...) —Buenos días chaparrito...
Creo que es la primera vez que la veo en estas tardeadas. - ¡Ah, sí! Ya sé quién. Es Virginia. Acaba de llegar de Europa. Estaba estudiando allá no sé qué cosas. -¡Qué guapa es!
Asisto a las clases de un profesor de física de origen italiano que acaba de llegar a la ciudad, un célebre naturalista llamado Spalanzani.
Cuando una muchacha tiene veintiocho años ya, palmito muy celebrado, está llamando la atención en un pueblo donde acaba de llegar su padre a desempeñar un empleo, y espera fundadamente el fénix matrimonial, cazable con la liga de ese artefacto que, bajo sus alas enormes, presta a la señorita honrada la provocación atractiva de las cupletistas y las cocotas en los grandes casinos internacionales.
-Mándeme usted, don Tadeo -responde un camarero ya entrado en años que acude andando con más flema que un alemán. -Hombre, ¿acaba de llegar ya el correo?
Pero está en el salón el hijo del maestro de escuela, que acaba de llegar de Madrid y que representa maravillosamente, imitando a Latorre, a Romea y a Guzmán, y todos a una voz le piden un pasillo.
---- Acaba de llegar una carta fidedigna de Mendoza en que se comunica que don Fernando Márquez de la Plata encontró en el camino de Buenos Aires a un oficial del general Belgrano, que llevaba la noticia de estar preso por los naturales de Potosí, Goyoneche con toda su guarnición.
el huracán es más poderoso que la azucena de los campos. Son las cinco de la tarde. Un joven de gallardo porte acaba de llegar a la aldea. Viene de un largo viaje.