Ejemplos ?
Ya hemos dicho que era el suyo uno de los pocos ventorrillos de esta nuestra tierra natal donde la buena fortuna había olvidado un punto su índole veleidosa y tornadiza, y gusto da penetrar en el establecimiento y ver cómo, a los rayos del sol, relucen las pintadas cuarterolas; la siempre bien fregada solería; las paredes, cuyo intenso blancor manchan acá y acullá y no muy artísticamente por cierto...
Como que mi Pepa se troncha, pero que se troncha oyéndolo, y con razón, porque es que yo no me he trompezao nunca con otro como él pa eso de contar chascarrillos, y si no fuera el hombre tan apegao a la mugre y no tuviera, como tiée, una nariz que es una trompeta, porque es que Dios tó lo que le ha dao de salero, se lo ha dao de mala presentación, y aluego que el probe, por dos pesetas, es capaz de tomar una trinchera; el probe vive en la casa de al lao, y, como el pozo es medianero, pos velay usté, él se pone en la parte de por allá, y mi Pepa, y la hija de la casera, y la Paca, y toas las muchachas, en fin, en la parte de por acá...
Carvajal: -Sí, pero no es conveniente actuar en La Moneda con la Fuerza Aérea, pero sí en Tomás Moro. En La Moneda estamos esperando la venida del general de Carabineros que va a venir a parlamentar acá.
Hay que tirarlo para afuera no más. Es más problemático tenerlo acá adentro. Carvajal: -Entonces vamos a proceder a detenerlo, con la condición de que se le respetaría la vida y se les dejaría salir en el avión a él y a su familia.
Yo lo único que sé es que tiée un perfil que quita el hipo, y que el hierro que tiée es uno de desecho de tienta y cerrao, y lo peor de tó, que es un hombre con la vergüenza en Ultramar; y es lo que yo le digo a mi niña, que le digo: -Pero ven acá tú, so mal ange; ven acá y dime de qué te has prendao tú de ese hombre.
¡Me ha calumniado usted inhumanamente! Pero, ¡ah!, no... Yo soy quien me he calumniado a mí mismo desde que estoy acá. ¡Merecida tengo esa injusticia de usted!
Las cosas hay que llamarlas por su nombre y acá si ustedes me permiten, ya no como compañero y hermano de tantos compañeros y hermanos que compartimos aquel tiempo, sino como Presidente de la Nación Argentina vengo a pedir perdón de parte del Estado nacional por la vergüenza de haber callado durante 20 años de democracia por tantas atrocidades.
De hecho no tendríamos vigentes las normas que yo he relatado si alguno se hubiera dado cuenta… Hubiéramos estado azotando, dice acá la Procuradora, la Procuradora del Tesoro, por favor, no el Procurador Fiscal que está ahí, me hizo así con las manitos, yo no dije nada…Se imaginan que el jefe de los fiscales…pongo esto en boca del jefe de los fiscales y mañana tenemos denuncias contra el jefe de los fiscales, no, bajo ningún punto de vista.
Parece que no quieren ni que lo hagamos en la Ciudad de Buenos Aires ni que tampoco lo hagamos acá. Yo no le creo, yo no le creo, yo estoy segura que ese jefe político va a llamar a sus legisladores y les va a pedir que aprueben esto, porque esto es para todos los argentinos y estamos seguros que esto le interesa a todos.
Le entramos al palo, pero vamos pronto; ya me anda... -¡Claro mi cielo! Acá a la vuelta está un hotelito. Es algo baratón, pero tiene cama...
No sufrirá peligros ..ks...ks... Véngase para acá... - En un principio el animal se mostraba renuente, pero la dama, sin sucumbir en su propósito, insistía perseverante y aniñada.
Desde que estoy acá ha dado calabazas a un boticario de la calle Mayor, que tiene coche; al abogado del pleito de la señora, que es millonario, aunque algo más viejo que usted, y a tres o cuatro paseantes del Buen Retiro...