abyecto

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abyecto, a

(Del lat. abjectus, bajo, humilde < abjicere, rebajar, envilecer.)
adj. Que es despreciable o vil es un ser rastrero y abyecto capaz de las mayores felonías. mezquino, rastrero

abyecto, -ta

 
adj. Bajo, vil.
Abatido, humillado.

abyecto, -ta

(ab'ʝekto, -ta)
abreviación
1. persona que comete actos despreciables un individuo abyecto
2. cosa que es despreciable una obra abyecta
Sinónimos

abyecto

, abyecta
Traducciones

abyecto

abject, craven, vile

abyecto

abject

abyecto

ADJwretched, abject
Ejemplos ?
11 Urbe lumínica, ínclita y ubérrima, ínfima y abyecta, sobre tu asfixiado rostro se deslíen las pintadas piedras y hasta el tezontle pináculo mancha su sonrisa fresca de rojizas vetas...
Que la mayoría de los otros yugos que la humanidad llevaba puestos podrían ser rotos algún día, lo creíamos los más esperanzados de nosotros, pero nunca esperamos liberarnos del yugo de la moda, excepto quizá en el cielo." "El reino de la moda, como le llaman los libros de historia, siempre me pareció una de las cosas más absolutemente incomprensibles del viejo orden," dijo Edith. "Parecería que debía de haber tenido alguna gran fuerza tras él para imponer una sumisión tan abyecta a un dominio tan tiránico.
Por no tener ideales cayó la antigua Roma con toda su corte de bajezas y de inmoralidades; por no tener ideales cayó el Perú en la postración más abyecta; por no tener ideales Francia fué esclava de los reyes y pasto de los palaciegos; por no tener ideales la República Argentina ha sufrido la ignominiosa presidencia de Juárez!
¿Y qué clase de hombres más acreedores a nuestra ayuda fraternal que los infieles, quienes, desconocedores de Dios y presa de la ceguera y de las pasiones desordenadas, yacen en la más abyecta servidumbre del demonio?
Visiblemente el Estado perdió poder y se achicó, porque se convirtió en simple intermediario entre la empresa privada extranjera y el pueblo sometido a una vil explotación, con menos fuentes de trabajo, con más cargas impositivas y una Balanza de pagos altamente deficitaria, porque hasta el agua y la luz que se consume a diario tiene que pagar divisas, a título de retorno de capital e intereses, más sueldos de personal extranjero y la utilidades. El Estado se achicó estrangulando el desarrollo normal de la Nación y con el pueblo sometido a la abyecta explotación.
Esta causa general, operante en todos los países y momentos y en todas las razas, se vería inmediatamente en cuanto se interrogase a la historia, era la irresistible tendencia por la cual la clase capitalista en la evolución de cualquier sociedad a través de la renta, el interés, y las ganancias, absorbe para sí toda la riqueza del país, y de este modo reduce las masas del pueblo a la sumisión económica, social, y política, siendo invariablemente la clase más abyecta de todas el labrador de las tierras.
En su época, la condición de la masa de hombres era abyecta comparada con su estado en el presente, pero la suerte de las mujeres era abyecta comparada con la de los hombres.
La vida de un indio es una vacación continua, comparada con la de los pobres de Europa; y, por otra parte, parece abyecta cuando se compara con la de los ricos.
Así como la vida física del hombre puede ser mantenida y a menudo prosperar en cualquier clima desde los polos al ecuador, su naturaleza moral ha mostrado su capacidad para vivir e incluso poner flores fragantes bajo las más terribles condiciones sociales." "Para comprender la prodigiosa deuda de la mujer con la gran Revolución," continuó el doctor, "debemos recordar que la esclavitud de la que se liberó era incomparablemente más completa y abyecta que cualquiera a la cual el hombre jamás hubiese sido sometido por sus semejantes.
Artículo 68.- Este Congreso constituyente nombra a los venerables curas párrocos por tutores y padres naturales de los indígenas, excitando su ministerio de caridad en favor de esta clase inocente, abyecta y miserable.
Y al fin la envidia que yo traté de mostrar en el alma de mi Joaquín Monegro es una envidia trágica, una envidia que se defiende, una envidia que podría llamarse angélica; pero, ¿y esa otra envidia hipócrita, solapada, abyecta, que está devorando a lo más indefenso del alma de nuestro pueblo?, ¿esa envidia colectiva?, ¿la envidia del auditorio que va al teatro a aplaudir las burlas a lo que es más exquisito o más profundo?
Le igualaba del cielo la sentencia de ciegos brutos a la abyecta plebe: y si la luz del arte y de la ciencia hoy hace menos triste su existencia, a tu enseñanza, a tu piedad lo debe.