Ejemplos ?
Iris, la de los pies rápidos como el huracán, se levantó para llevar el mensaje; descendió de los montes ideos; y alcanzando a las diosas en la entrada del Olimpo, en valles abundoso, hizo que se detuviesen, y les transmitió la orden de Zeus: —¿Adónde corréis?
Y puesto que ya no deseo guerrear contra el divino Héctor, mañana, después de ofrecer sacrificios a Zeus y a los demás dioses, botaré al mar los cargados bajeles, y verás, si quieres y te interesa, mis naves surcando el Helesponto, en peces abundoso, y en ellas hombres que remarán gustosos; y si el glorioso Poseidón me concede una feliz navegación, al tercer día llegaré a la fértil Ptía.
Mi corazón se compadece de Héctor que tantos muslos de buey ha quemado en mi obsequio en las cumbres del Ida, en valles abundoso, y en la ciudadela de Troya; y ahora el divino Aquileo le persigue con sus ligeros pies en derredor de la ciudad de Príamo.
La mujer, tema abundoso para el escritor, tan fecundo como lo es ella para la Tierra que habitamos. La diatriba y la apoteosis han encontrado igualmente en este asunto campo en qué plantear sus respectivas tiendas; pero el amor ha sido el ángel salvador de la mujer, y los hombres al erigirla altares, llamándola madre, esposa, amada, amiga, han hecho afortunadamente que la apoteosis triunfe siempre y en lo general de la diatriba.
Cual concebido en su fecundo seno y o sus pechos crïado, de su dolor el maternal tributo no cesará mi patria de ofrecerte: la faz cubierta por oscuro velo de lamentable luto, lloran las Ciencias tu temprana muerte y de tu claro ingenio y tu desvelo, en flor cortado, el abundoso fruto.
Despierte (oh Musa, tiempo es ya) despierte algún sublime ingenio, que levante el vuelo a tan espléndido sujeto, y que de Popayán los hechos cante y de la no inferior Barquisimeto, y del pueblo también, cuyos hogares a sus orillas mira el Manzanares; no el de ondas pobre y de verdura exhausto, que de la regia corte sufre el fausto, y de su servidumbre está orgulloso, mas el que de aguas bellas abundoso...
No con mayor violencia azota la tierra un aguacero, impelido por occidente por las lluviosas Cabrillas; no de otra suerte los nubarrones se precipitan en abundoso granizo sobre los mares, cuando desatados los fieros vendavales en deshecha tempestad, rasgan el nebuloso éter.
Y frente por frente al viejo destacábase Dolores, una hermosa plenitud de la vida a la que la maternidad no había logrado hurtarle turgencias y valentías en el seno, ni esbeltez en la cintura; una hermosa plenitud de ojos enormes de córnea azulada, en que las pupilas negrísimas y luminosas parecían dormir eternamente un sueño lánguido y voluptuoso; una hermosa plenitud, alta, mórbida, ondulante, de sonrisa picaresca, de pelo abundoso, de cuello tornátil, de frente amplia y noble y de voz de ritmo susurrante y desmayado.
Primero Zeus, que amontona las nubes, engendró a Dárdano, y éste fundó la Dardania al pie del Ida, en manantiales abundoso; pues aún la sacra Ilión, ciudad de hombres de voz articulada, no había sido edificada en la llanura.
Yo cerqué la ciudad de los troyanos con un muro ancho y hermosísimo, para hacerla inexpugnable; y tú, Febo Apolo, pastoreabas los bueyes de tornátiles pies y curvas astas en los bosques y selvas del Ida, en valles abundoso.
Diviértete, considera cómo está en caniculares, con ser pobre, Manzanares, tan honrada su ribera, que dél dijo una señora, cuyo saber he envidiado, que es, por lo pobre y honrado, hidalgo de los de agora. Bien puede aliviar tus males ver ese parque, abundoso de conejo temeroso, blanco de tiros reales.
Pero desearía encontrar un hombre abundoso en tan bellas prendas, digno de toda mi confianza, y que, perdóname la franqueza, supiera valuarme en lo que valgo y amarme como tal vez hoy no se ama.