Ejemplos ?
En el centro de un hanabiramochi hay una capa de anko, una pasta dulce de judía roja, comúnmente del tipo blanco hecho a partir de frijol chino. En el centro hay una tira fina de gobo dulce (bardana, que abulta del mochi en ambos lados.
Las hembras son más grandes que los machos y cuando empieza el periodo de vitalogénesis el abdomen se abulta y se pueden observar los ovocitos transparentes (20).
Córnea: Es una prolongación anterior transparente, avascular pero muy inervada de la esclerótica, que abulta hacia delante del ojo.
A fin de equilibrar la diferencia de fuerzas netas entre el polo y el ecuador, la superficie de la estrella se abulta a lo largo del ecuador y la estrella adquiere la forma de un esferoide oblato.
El artista abulta significativamente su currículum artístico: se presenta con Melao como el número de apertura en el recital que ofreció la superbanda británica Queen en el Poliedro de Caracas («The Game» Tour, el 25 de septiembre de 1981).
Sus negocios le recata, de sus conquistas nocturnas no le da parte, y descubre a Margarita las suyas. De un lado atiza los celos, de otro sospechas abulta; y en fin, su próxima vuelta a sus hogares anuncia.
Cuanto queda repetido, si se le despoja de esa parte de fantasía con que el miedo abulta y completa sus creaciones favoritas, nada tiene en si de sobrenatural y extraño.
Un batallón de jinetes que entra metiendo mucho ruido en un pueblo pacífico, que en su mayor parte le ve entrar con indiferencia, da que decir a las gacetillas, y el más leve motín de un lugar abulta en los telegramas, donde no se da cuenta de los que van, como todos los años, a trillar sus parvas.
No sé si entonces usarían las hembras, como ahora, eso que tanto las abulta por detrás; sí lo usarían, porque a Frutos no le había de faltar; y era tal su tamaño que la pollera de percal morado que por delante barría le quedaba tan alta por detrás, que el ruedo anterior se veía blanquear, enredado en aquellos espundiosos dedos; de aquí el que su andar tuviese los balanceos y treguas de la gente patoja.
Mi tía, por fin, se ha consolado de su desilusión; es madrina de una verdadera Betsey Trotwood de carne y hueso, y Dora (la que viene después) pretende que la tía la mime. Hay algo que abulta mucho en el bolsillo de Peggotty.
¡Cuán grande varón fue el que admiró al varón que a su mismo Catón fue admirable! El autor del Diálogo de los oradores, que, con nombre de Quintillano, abulta las obras de Tácito, cap.
ncanto es el suspiro de una hermosa Que reprimido abulta el casto seno, Mas si se exhala, el corazón reposa Y deja de su aroma el aire lleno, Cual cáliz de una rosa.