abstracción

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abstracción

1. s. f. Resultado de la operación mental que consiste en separar una cosa de todo elemento con el que esté relacionada, accidental o esencialmente, en la realidad. conceptualización
2. Estado de embebecimiento, meditación o distracción. ensimismamiento

abstracción

 
f. Acción y efecto de abstraerse.
Apartamiento del trato de la gente.
lóg. Consideración de un aspecto de un objeto separado de los otros aspectos con los que se da en la realidad.
psicol. La abstracción no se reduce simplemente a la operación intelectual. Puede existir una sensación, un sentimiento o una intuición abstractos.

abstracción

(abstɾak'θjon)
sustantivo femenino
1. acción y efecto de abstraer o abstraerse la abstracción de un concepto
2. estado de la persona que está o es abstraída Nada lo saca de su abstracción cuando dibuja.
Traducciones

abstracción

Abstraktion

abstracción

abstraction, omission

abstracción

astrazione, pensosità

abstracción

abstraction

abstracción

abstractie

abstracción

abstração

abstracción

abstrakcja

abstracción

абстракция

abstracción

抽象

abstracción

抽象

abstracción

abstrakce

abstracción

indvinding

abstracción

הפשטה

abstracción

抽象化

abstracción

추상화

abstracción

abstraktion

abstracción

SF
1. (= acto) → abstraction (pey) (= despiste) → absent-mindedness
2. hacer abstracción deto leave aside, except
Ejemplos ?
Para la gramática, tanto el sonido (y su escritura) como el significado, son interpretantes de esas relaciones y correlaciones que se adquieren al formular los enunciados, pues sin ellos, las abstracciones estructurales, “el esqueleto sin órgano ni carne” sólo servirían para teorizaciones taxonómicas, diletantes, especulativas, contemplativas e inútiles.
Qué tan indeleble es el temor que ocasiona a los realistas para encogerse en el horror a las abstracciones y las especulaciones, que no puede dejar de sorprender y por lo que colocaré a continuación aquí algunos extractos de textos selecctos de Heinsius, quien no rinde nada a los indecisos realistas sobre este punto y me ahorra las acotaciones de ellos que serían innecesarias de citar.
No ha visto que las categorías económicas no son más que abstracciones de estas relaciones reales y que únicamente son verdades mientras esas relaciones subsisten.
¡Porque ellos entienden mal su propia tendencia y con todas sus fuerzas quieren permanecer restringidos en vez de llegar a ser sin restricción! ¿Por qué odian ellos las abstracciones?
Así, pues, en vez de considerar las categorías político-económicas como abstracciones de relaciones sociales reales, transitorias, históricas, el señor Proudhon, debido a una inversión mística, sólo ve en las relaciones reales encarnaciones de esas abstracciones.
Esas abstracciones son ellas mismas fórmulas que han estado dormitando en el seno de Dios padre desde el nacimiento del mundo. Pero aquí nuestro buen señor Proudhon sufre graves convulsiones intelectuales.
La abstracción científica es su Dios, las individualidades vivientes y reales son las víctimas, y ellos son los inmoladores consagrados y patentados. La ciencia no puede salir de la esfera de las abstracciones.
Así como del todo y de la nada no poseemos sino abstracciones que la observación cotidiana de lo limitado y concreto nos sugiere, así de la sociedad, como conjunto, no poseemos más que una simple idea derivada de una operación mental necesaria.
Se ocupa de los individuos en general, pero no de Pedro o de Santiago, no de tal o cual otro individuo, que no existen, que no pueden existir para ella. Sus individuos no son, digámoslo aún, más que abstracciones.
Las ciencias y la literatura viven en la región de las abstracciones, y se dignan de cuando en cuando descender hasta la tierra, cargadas de ricos descubrimientos, ya para mejorar nuestra existencia material, ya para revelarnos derechos que desconocíamos, ya para aligerar los padecimientos del corazón, ya para perfeccionarlos.
Ser enterrada sin que llegaran hasta ella los rayos del sol, las caricias del viento, el aroma de las flores, el cantar de los pájaros y, sobre todo, no ver a su José, no verse retratada en sus ojos, en aquellos ojos suyos tan dulces, tan habladores, tan llenos de caricias; no oír su voz, aquella tan musical con que tantas veces la arrobaba desde la primera vez que, bajo la vigilancia materna, entablara con él el primer diálogo de amor, aquél que con él mantuviera en una noche de luna en la puerta de su vivienda, diálogo que cien veces le había repetido y le repetía su pensamiento en sus horas de amantísimas abstracciones.
Consejo Nacional Técnico de la Educación de la SEP, en 1986, relacionado con la enseñanza y el aprendizaje del español en las escuelas primarias y secundarias de nuestro país, insistimos en que el proceso de enseñanza-aprendizaje debe partir de las propias vivencias del alumnado y derivar conceptos, abstracciones y definiciones necesarias, de su experiencias concretas y de las necesidades, fines y valores humanos eternos, no de los que una sociedad reducida a su tiempo y espacio históricas cree determinar.