Ejemplos ?
Con estos inconvenientes y bajo el fuego enemigo de armas automáticas y morteros, se ordena abrir fuego con cañón de 100 mm, pero este queda fuera de servicio.
En el libro La caída de los gigantes, de Ken Follett, publicado en 2010, se mencionan la Tregua de Navidad y las medidas tomadas por los oficiales para conseguir que sus soldados accedieran a volver a abrir fuego contra los del bando contrario.
La situación de Marmont era precaria; Carlos X había ordenado abrir fuego contra la muchedumbre, pero ésta, armada y parapetada tras las barricadas de las estrechas calles del centro, lo obligó a retroceder con los restos de su tropa hasta el Palacio de las Tullerías.
El alcalde republicano, Agustí Albors, apodado Pelletes, ordenó abrir fuego sobre los obreros fabriles que se concentraban bajo el ayuntamiento durante una huelga general convocada por la mejora salarial.
Antes de esto, algunos pilotos habían intentado alguna interceptación pero ésta solía frustrarse por motivos técnicos: en una ocasión el motor de un Komet se detuvo debido a una g negativa cuando el piloto estaba a punto de abrir fuego sobre dos confiados P-47 Thunderbolt.
Los soldados de infantería suelen emplear esta arma. Venom: una ametralladora rotativa idónea para abrir fuego con contundencia. Se consigue en la misión 4, parte 4 y el número máximo de balas del cargador es de 1500 balas.
A las 5:15 pm, estando el Huáscar a 1.945 yardas de las baterías, Grau ordenó abrir fuego contra las altas chimeneas de las máquinas condensadoras de agua, fabrica de salitre y fuerte del norte.
Varios minutos después de abrir fuego Holland ordenó un giro de 20° a babor, lo que permitiría a sus barcos hacer uso de todas sus torretas.
¿Se ha vuelto loco? " Consternado, Napoleón decide no abrir fuego de cañones, puesto que las tropas de Ney están en plena línea de tiro.
Algunos historiadores sostienen que la guerra empezó con la orden de abrir fuego a las 9:00 y otros que cuando se produjeron los disparos, a las 9:02.
El sistema de fuego por radar permitía a los estadounidenses abrir fuego con precisión desde una distancia a la que los japoneses, con sus menos perfeccionados sistemas de control, no podían devolver el ataque.
Atahualpa tomó la Biblia, la examinó sin entender nada de lo que ponía y la arrojó al suelo, lo que fue interpretado como una blasfemia por los españoles y Pizarro ordenó abrir fuego.