abolicionista

(redireccionado de abolicionistas)

abolicionista

1. adj. POLÍTICA, SOCIOLOGÍA Que tiene relación con el abolicionismo doctrina abolicionista.
2. s. m. y f. POLÍTICA, SOCIOLOGÍA Partidario de esta doctrina.

abolicionista

 
adj.-com. Díc. del que procura dejar sin efecto una ley o costumbre. Se aplicó esp. al partidario de la abolición de la esclavitud.
Traducciones

abolicionista

abolicionista

abolicionista

abolizionista

abolicionista

SMFabolitionist
Ejemplos ?
Pero Frémont se sentía envalentonado porque su Estado Mayor estaba formado por hombres de California que lo apoyaban incondicionalmente, y por inmigrantes alemanes que tenían ideas políticas radicales (influenciadas por las corrientes revolucionarias europeas) y que eran abolicionistas exaltados.
Participa también en numerosos mítines y conferencias africanistas y abolicionistas, planteando su visión de El comercio español y la cuestión de África (1882).
En 1739 se publicó el primer tratado contra la esclavitud y la ciudad se convirtió, junto con Boston, en uno de los centros abolicionistas del país.
Los "Metodistas Wesleyanos" (más tarde conocidos como La Iglesia Wesleyana - The Wesleyan Church) y las iglesias metodistas libres (free methodist churches) fueron formadas por abolicionistas decididos, los metodistas libres, por ejemplo, eran particularmente activos en el ferrocarril subterráneo, que ayudaba a liberar esclavos fugitivos del Sur.
En el siglo XIX la mayoría de los americanos blancos (incluyendo los abolicionistas) explicaron la desigualdad racial como una consecuencia inevitable de las diferencias biológicas.
Muchos abolicionistas (antiesclavistas) norteños vieron la guerra como un intento de expandir la esclavitud y asegurar su influencia continua en el gobierno federal por parte de los dueños de esclavos.
En este libro, Emerson «debate con los temas más difíciles del momento» y «su experiencia en las filas de los abolicionistas fueron argumentos notables para sus conclusiones».
En 1837, la nueva Constitución liberal recoge derechos abolicionistas, y se producen sentencias entre el Ayuntamiento y el señor hasta llegar a 1858, año en el que se declara al pueblo de Aielo de Malferit y su término restituidos al realengo.
Durante décadas precediendo la Guerra de Secesión, propietarios del Sur pretextaban por otra parte que la condición del obrero del Norte sólo era raramente envidiable a la del esclavo del Sur. A menudo denunciaban pues el apetito que los capitalistas disimulaban detrás de los discursos abolicionistas.
Por si fuera poco, era defendido con pasión por políticos, clérigos y medios de prensa abolicionistas radicales. Frémont envió a su esposa (una radical más que lo alentaba) a hablar en persona con Lincoln para transmitirle su posición; su mujer le dijo al Presidente que él no derogaría la proclama, y que sí el Presidente deseaba revocarla tendría que hacerlo por sí mismo.
Donde los gérmenes de capitalismo maduraban más rápidamente (el Río de la Plata, Chile, Brasil), el movimiento liberal hizo énfasis, no sólo en la importancia de instaurar un nuevo orden político, sino en la de promover el desarrollo de las fuerzas productivas; añadiendo a sus consignas anticlericales, antifeudales y librecambistas (republicano-abolicionistas en Brasil), los proyectos para atraer inmigrantes e introducir los adelantos técnicos de la época (ferrocarriles, telégrafo).
El punto de vista contra la esclavitud que mantenían muchas personas del norte tras 1830 fue llevando lenta e imperceptiblemente hacia el movimiento abolicionista. La mayoría de los estados del norte no aceptaban las posiciones extremas de los abolicionistas.