abnegado

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abnegado

, -da adj. Que tiene o muestra abnegación: una abnegada labor.

abnegado, -da

(abne'γaðo, -ða)
abreviación
1. persona que renuncia a un interés o deseo en favor de otra una maestra abnegada
2. característica que es propia de estas personas una actitud abnegada
Sinónimos

abnegado

, abnegada
adjetivo
Traducciones

abnegado

unselfish

abnegado

altruista

abnegado

ADJself-denying, self-sacrificing
Ejemplos ?
Por lo mismo que, entre nosotros, el mejor libro (salvo los de texto para las escuelas) no produce para el puchero co- tidiano; por lo mismo que los literatos, en el Perú, no son más que abnegados obreros del progreso, pienso que el escritor está más seriamente obligado á ser correcto, hasta donde sus fuerzas intelectuales y su ilustración se lo permitan, que á más no poder...
El famoso recurso mnemotécnico que reúne los 19 modos silogísticos que todo estudiante de lógica tradicional ha bien o mal memorizado, nos resume tal “modernidad”, que edificó una de las aportaciones memorables de aquellos abnegados amorosos del saber aristotélico, platónico, páulico, augustiniano, tomístico etc., siempre en función bíblico-teológica.
Un mes más tarde, sus excelencias provisionales no tenían en toda España más defensores de sus actos que los bizarros periodistas agregados al Presupuesto. «Sacrifíquese usted por la patria -decían a eso los abnegados ministros de la revolución-.
–Las Empresas no deben ver en sus obreros enemigos, sino colaboradores forzados a reclamar, en ejercicio de su derecho, lo que consideran necesario para vivir, a cambio de sus servicios honestos y abnegados.
Los esclavos y los siervos deben su dignidad de personas al esfuerzo de los espíritus generosos y abnegados; la mujer católica se emancipará solamente por la acción enérgica del hombre.
« La sección central de Bienne ha caído por el momento; sin embargo, uno de sus miembros abnegados nos escribía últimamente que no se han perdido todas las esperanzas de ver renacer la Internacional en Bienne».
No quería que sus hijos ni sus nietos ni sus bisnietos ni sus tataranietos sufrieran lo acontecido ayer. Por eso eran virtuosos y abnegados.
Los negros, como los blancos, se dividen por sus caracteres, tímidos o valerosos, abnegados o egoístas, en los partidos diversos en que se agrupan los hombres.
Abolir ese principio significa el aniquilamiento de todas las instituciones políticas, económicas, sociales, religiosas y morales que componen el ambiente dentro del cual se asfixian la libre iniciativa y la libre asociación de los seres humanos que se ven obligados, para no perecer, a entablar entre sí una encarnizada competencia, de la que salen triunfantes, no los más buenos, ni los más abnegados, ni los mejor dotados en lo físico, en lo moral o en lo intelectual, sino los más astutos, los más egoístas, los menos escrupulosos, los más duros de corazón, los que colocan su bienestar personal sobre cualquier consideración de humana solidaridad y de humana justicia.
No; la grande obra de regenerar los hogares requiere varias generaciones de hombres inteligentes y abnegados, bastante modestos para ir a enterrarse en los rincones de la campaña, bastante heroicos para quedarse allí a combatir el daño en sus raíces y para consagrarse a consolar y sanar los enfermos espíritus.
¡Qué contraste! Sacrificio, dolor, lágrimas para los que todo lo producen, para los creadores abnegados de la riqueza. Placeres y dichas para los holgazanes que están sobre nuestros hombros.
Ser alcalde, es un honor, no hay duda; pero también es un hueso pelado que no da para puchero; y pocos eran los vecinos bastante valientes, tontos, vanidosos o abnegados para aceptar el puesto, o para no tirarlo como ascua, cuando en un descuido se lo habían dejado colar.