Ejemplos ?
Pueblos humildes que viven sin hastíos, sin aberraciones e inquietudes odiosas y, solamente encareciendo su amor a la tierra; preservados de lirismos infecundos y estériles, de ideales de fortuna que es la aspiración mecánica de los últimos tiempos.
El Comunismo Libertario proclama el amor libre, sin más regulación que la voluntad del hombre y de la mujer, garantizando a los hijos la salvaguardia de la colectividad y salvando a ésta de las aberraciones humanas por la aplicación de los principios biológicos-eugénicos.
Si dicha consecuencia te parece un poco absurda y hasta estúpida, no me acuses de poco lógico, pues no la he sabido, ni en ello le pensado; hela encontrado así, como la ves; así te la enseño y así te la dejo, mas sin extrañarme, porque nada es más común que ver en nuestras costumbres aberraciones como templos, acatadas como principios evangélicos; los extremos se tocan, amigo mío; y junto a la refinación del gusto está su depravación; el pequeñísimo espacio que los separaba lo hemos salvado ya; para rapidez, los hijos del vapor.
Mientras los otros, profundos políticos, eminentes moralistas, desfacedores de entuertos sociales, agotaban velones y chamuscaban mechas de algodón emborronando pliegos y más pliegos, sacudiendo tajos y mandobles a todo estorbo que hallaban a su paso, ¿cómo no se les ocurrió dejar las cosas como estaban, cantar las jerarquías políticas, barrer las gradas del Poder, adular la aristocracia financiera y entrar en los suntuosos estrados, no para estudiar los vicios y las aberraciones de la culta sociedad, satirizándolos luego con el nocivo fin de extirparlos y traer a otro sendero la descarriada civilización, sino para convertirse en sabrosos narradores de todos los sucesos de telón adentro y ser los panegiristas del encumbrado señorón monsieur le bon ton ?
Y la causa de esta excepción es bien clara: los partidos, salvo aberraciones extraordinarias, se ponen muy fácilmente de acuerdo cuando se trata del interés o del honor de la propia patria frente al interés y el honor de los pueblos extraños.
Si la esfera cristalina algo a tu vista vedó, ya tu inducción peregrina por indicios adivina lo que ver no consiguió: el astro que en las regiones del éter frunce o dilata la curva en que lo supones, con tales aberraciones nuevos astros te delata; y, a guarismo reducidas sus señas, que bien comprendes, por sendas de ti sabidas entre las mallas tupidas de tu cálculo los prendes.
Que del conjunto de esas crisis, dolorosas pero necesarias, ha resultado también, como por un programa que se desarrolla, el conjunto de nuestra plena emancipación y que es una aserción tan malévola como irracional, la de aquellos políticos de mala ley, que demasiado miopes o demasiado perversos, no quieren ver en esas guerras de progreso y de incesante evolución, otra cosa que aberraciones criminales o delirios inexplicables.
No éramos tan nuevos en el territorio como para no saber que la vida solitaria de muchos pioneros tenía la tendencia a desarrollar excentricidades de conducta y carácter que no siempre se distinguen de las aberraciones mentales.
Ni sería fácil, recogiendo los hechos análogos y ajustando sus trazos característicos para la composición de figuras crimen, hallar en la historia una época o un pueblo que pudieran ofrecernos tales y tantas aberraciones.
Por el contrario, el haber despojado a su patria y a la iglesia de lo que a la vez que recuerdo histórico era un primor artístico, le sirvió de recomendación, no para ir a purgar en chirona su sacrílega falta, sino para ascender a la segunda dignidad del coro. ¡Aberraciones de mi tierra!
Pretendí haberme salvado, pero los horripilantes seres me acosaban aún. No sabía qué hacer; si entrar al mar o dejarme asir por las aberraciones aquellas, cada vez más cercanas.
Pues conviene, bajo un esfuerzo unificado, dejar las formas anticuadas de cultura y los viejos métodos empleados por nuestros labradores, generalmente todos ellos uncidos al yugo de remotas edades, de prácticas indígenas y aberraciones coloniales, que proporcionan escasos rendimientos, tras de una labor dura y sacrificada en la tierra.