abeja

(redireccionado de abejas)
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abeja

s. f.
1   Invertebrado del filo artrópodos, clase insectos; posee el cuerpo pardo oscuro y velloso, con dos pares de alas transparentes y, en las hembras, un aguijón en el extremo del abdomen; se alimenta de polen y néctar; hay especies que viven en colmenas en comunidad y otras solitarias; produce la cera y la miel.
2   Persona ordenada, trabajadora y previsora.

abeja

 
f. zool. Insecto himenóptero, de la familia ápidos; pertenece a varias especies del género Apis. Las abejas presentan en la cabeza un aparato bucal de tipo lamedor, dos ojos compuestos (que permiten la visión cromática), tres ocelos y un par de antenas. En el tórax se insertan los tres pares de patas y dos pares de alas. En el abdomen de las obreras existen unas glándulas que segregan la cera y un aguijón venenoso en el extremo. Una sociedad o colonia de abejas consta de tres clases de individuos: obreras, reina y zánganos. Las obreras constituyen la mayor parte de la colonia y alcanzan varios millares. Son hembras estériles, cuidan y alimentan a las larvas o crías y construyen las celdillas de la colmena y recolectan el polen. Segregan miel como resultado de la transformación del néctar en su tubo digestivo. La reina es la única hembra fecunda. A lo largo de su existencia de 3 o 4 años pone alrededor de 2 millones de huevos, de los que se distinguen dos clases: los no fecundados, que originan zánganos, y los fecundados, que originan obreras o reinas según el tipo de alimentación que se les suministre. Existen varios centenares de zánganos por colmena; su única función es la de fecundar a la reina.

abeja

(aˈβexa)
sustantivo femenino
insecto que produce miel picadura de abeja
abeja hembra fértil La abeja reina consume jalea real.
abeja hembra infértil Las abejas obreras producen cera y miel.
Traducciones

abeja

نحلة, نَحْلَة

abeja

пчела

abeja

abella

abeja

Biene

abeja

abelo

abeja

mesilane

abeja

زنبور

abeja

mehiläinen

abeja

abeille, abeille à miel

abeja

pčela

abeja

ape, apicula

abeja

lebah

abeja

ape, golfare

abeja

蜂, 蜜蜂, ハチ

abeja

abeja

apis

abeja

bitė

abeja

bie

abeja

abelha

abeja

albină

abeja

čebela

abeja

pčela

abeja

bi

abeja

nyuki

abeja

ong, con ong

abeja

蜜蜂

abeja

včela

abeja

bi

abeja

ผึ้ง

abeja

arı

abeja

蜜蜂

abeja

SF
1.bee
abeja asesinakiller bee
abeja machiegaqueen bee
abeja machomale bee, drone
abeja maestraqueen bee
abeja neutra, abeja obreraworker bee
abeja reinaqueen bee
2. (fig) (= hormiguita) → hard worker

abeja

f. bee.

abeja

f bee; — africanizada or asesina Africanized o killer bee
Ejemplos ?
Benincasa volvía cuando un sordo zumbido le llamó la atención. A diez metros de él, en un tronco hueco, diminutas abejas aureolaban la entrada del agujero.
Como cuando en las abovedadas colmenas las abejas alimentan a los zánganos, siempre ocupados en miserables tareas –aquéllas durante todo el día hasta la puesta del sol diariamente se afanan y hacen blancos panales de miel, mientras ellos aguardando dentro, en los recubiertos panales, recogen en su vientre el esfuerzo ajeno-, así también desgracia para los hombres mortales hizo Zeus altitonante a las mujeres, siempre ocupadas en perniciosas tareas.
-Pos bien, ya te lo digo; la hipoteca estaba vencía y er Zamora estaba prendaíco der tó de la der Romero, la cual ya le había dicho más veces que no que abejas tié una cormena y que púas un zarzal, pero como cuando er queré se mos mete en el alma por toicos los ventanales, se nos aletarga la razón y la consencia; pos velay tú, al mozo se le gorvió negro lo blanco un día y le ijo al tío Pepe el Perejiles que si su retoño no se casaba con él, él diba a tener el gusto de ponellos a dambos al relente del camino.
La suerte quiso que mientras el ladrón acercaba cautelosamente la hojarasca húmeda, cuatro o cinco abejas se posaran en su mano, sin picarlo.
Deben de ser bolsitas de cera, llenas de miel... Pero entre él —Benincasa— y las bolsitas estaban las abejas. Después de un momento de descanso, pensó en el fuego; levantaría una buena humareda.
Porque es verosímil que sus almas entraron en los cuerpos de animales pacíficos y amables, como las abejas y las hormigas, o que volverán a cuerpos humanos para hacer hombres de bien.
Por eso, la noticia de hoy es sensacional: la Reina de las Abejas decidió donar el reino a las obreras que son las que en realidad lo sostienen.
El elfo no lograba comprender cómo podían estarse tan quietas, y se fue volando en busca de las abejas, que recogían miel, y les contó la historia del malvado hermano, y las abejas lo dijeron a su reina, la cual dio orden de que, a la mañana siguiente, dieran muerte al asesino.
En un instante el contador desprendió las bolsitas de cera, y alejándose un buen trecho para escapar al pegajoso contacto de las abejas, se sentó en un raigón.
Al amanecer y abrirse súbitamente la ventana del dormitorio, entraron el elfo de la rosa con la reina de las abejas y todo el enjambre, que veníam a ejecutar su venganza.
El elfo comprendió la venganza de las flores y lo explicó a la reina de las abejas, y ella, con todo el enjambre, revoloteó zumbando en torno a la maceta.
Frente al ancho crepúsculo de invierno yo torcía las ramas gozando de los ritmos ignorados entre la brisa helada. Sentí sobre mis brazos dulces nidos, acariciar de alas, y sentí mil abejas campesinas que en mis dedos zumbaban.