abdicación


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abdicación

s. f.
1   Renuncia voluntaria a la soberanía de un pueblo o a una dignidad, cargo o derecho.
2   Documento en el que consta esta renuncia.

abdicación

 
f. Acción y efecto de abdicar.
Documento donde consta la abdicación.
Sinónimos

abdicación

sustantivo femenino
dimisión, renuncia, cesión.
La cesión se hace en favor de alguien, lo cual no es necesario en la renuncia.
«Abdicación es el acto de desprenderse de la dignidad real o soberana; renuncia es el abandono voluntario de un derecho; dimisión es la dejación de un cargo público, de un empleo o de una comisión.»
José Joaquín de Mora
Traducciones

abdicación

abdication, job, task

abdicación

abdikasjon

abdicación

abdicazione, quesito

abdicación

Abdankung

abdicación

abdication

abdicación

abdicação

abdicación

退位

abdicación

Abdykacja

abdicación

Abdikace

abdicación

SFabdication
Ejemplos ?
Lo rompió el mundo, debido a la colaboración de los factores complementarios: el espíritu de sacrificio de los combatientes, nuestros aliados, y el ideal de independencia de aquellos pueblos que, al par que el nuestro, saben que hay en la historia crisis, como ésta, que todo lo admiten, menos la indiferencia, la abdicación, la apatía y la falsa neutralidad.
Consignados los tenéis en todos mis Manifiestos. Son los que he venido sosteniendo y proclamando desde la abdicación de mi amadísimo Padre (q.e.p.d), en 1868.
El Tratado de Río solamente nos redujo a las regiones del Litoral e Interandina; es decir, nos embotelló geográficamente, haciéndose una abdicación vergonzosa de la soberanía nacional.
Tres siglos más tarde, el tratado de Fontainebleau -concluido el 27 de octubre de 1807 por el valido de Carlos IV y favorito de la reina, don Manuel Godoy, Príncipe de la Paz, con Bonaparte, sobre la partición de Portugal y la entrada de los ejércitos franceses en España- produjo una insurrección popular en Madrid contra Godoy, la abdicación de Carlos IV, la subida al trono de su hijo Fernando VII, la entrada del ejército francés en España y la consiguiente guerra de independencia.
Pero declaramos abiertamente que esta indulgencia nuestra, aconsejada y casi exigida por las gravísimas circunstancias que atraviesa la humanidad, no debe ser interpretada en modo alguno como una tácita abdicación de los sagrados derechos de la Sede Apostólica, como si en el anormal estado actual de cosas la Sede Apostólica renunciase definitivamente a ellos.
Mediante el tratado de Fontainebleau había llevado sus tropas a Madrid; atrayendo con engaños a la familia real a una entrevista en Bayona, había obligado a Carlos IV a anular su abdicación y después a transferirle sus poderes; al mismo tiempo había arrancado ya a Fernando VII una declaración semejante.
¡Carlos III descendió de su trono para oír a un plebeyo que llevaba la voz del pueblo de Madrid! A Carlos IV le costó nada menos que la abdicación de la corona el tumulto de Aranjuez.
Todos aquellos que han escuchado o leído algo de mí sobre estos temas, saben que uno de los puntos principales en los que siempre he insistido es que la formación de sociedades o cualquier otra clase de combinaciones artificiales ES el primero, más grande y fatal error cometido por los reformadores y legisladores; que cualquiera de estas combinaciones requiere la abdicación de la soberanía natural del INDIVIDUO sobre su persona...
Por virtud de la espontánea y solemne abdicación de mi augusta madre, tan generosa como infortunada, soy único representante yo del derecho monárquico en España.
Así, en 1555, pocos meses antes de su abdicación y retiro al monasterio de Yuste, el emperador Carlos V acordó al ex gobernador Vaca de Castro, en premio de sus servicios a la corona y como vencedor de la facción almagrista, licencia para introducir en el Perú hasta 500 piezas de ébano (negros), libres de todo derecho fiscal.
San Martín, sin punto de apoyo en la patria propia, se nombró á sí mismo; pero al asumir la dictadura fatal que las circunstancias le imponían, •se inoculó el principio de su decadencia militar y política.» Estos juiciosos conceptos del señor Mitre, vienen á dar más tardo el por qué de la abdicación de San Martín y su retiro de la vida pública.
La Nación Mexicana acoge la recomendación que usted formula, en el sentido de que no se acepte en ningún caso, futuras proposiciones que, como la formulada a su Administración para formar una nueva Empresa concesionaria, para explotar el petróleo, encubriera en el fondo una positiva devolución, esto es, una abdicación de la costosa conquista.