abatirse


También se encuentra en: Sinónimos.

abatirse

(aβaˈtiɾse)
verbo pronominal
1. descender repentinamente sobre algo o alguien abatirse sobre su presa
2. perder el ánimo abatirse por su falta de recursos
3. caerse cierta cosa El muro se abatió.
4. recaer sobre alguien algo negativo La mala fortuna se abatió sobre nosotros.
Traducciones
Ejemplos ?
El asiento delantero era corrido y permitía acomodar a 3 personas siendo un genuino seis plazas. Tenía el respaldo dividido en dos para que pudiera abatirse independientemente cada asiento.
Esto se ve reflejado en la obra de Alfonso Guillén Zelaya: “Lo esencial es que cada uno tenga la dignidad de su trabajo, la conciencia de su trabajo.” (Párrafo número uno.) En cuanto a los temas más relevantes de la literatura postmodernista se encuentran: Relaciones de incertidumbre en el alma humana y su ideología: “No tenemos derecho a sentirnos abatidos por lo que somos. Abatirse es perecer, dejar que la maldad nos arrastre impunes al desprecio, a la miseria y a la muerte.” (Párrafo número doce.) “Nuestra humildad no debe ser conformidad, ni renunciamiento, ni claudicación, sino grandeza de nuestra pequeñez que tiene la valentía de sentirse útil y grande frente a la magnitud del Universo.
Los pilotos traseros también han sido rediseñados.Al igual que con el V70, los asientos traseros pueden abatirse en tres secciones, 40/20/40.
Los dos asientos traseros pueden abatirse para ampliar el área de equipaje, y tanto los asientos delanteros como los traseros disponían de parasoles para los ocupantes.
Se dedicó entonces a la carpintería como forma de ganarse honradamente la vida en la aldea de Dörfli. Sin embargo, la desgracia no tardaría en abatirse de nuevo sobre la vida del Viejo de los Alpes.
Tienen el percutor fijo al cerrojo o conjunto móvil, de manera que el cerrojo, al abatirse hacia delante por efecto del resorte recuperador, empuje un cartucho del cargador hacia la recámara del cañón y al cerrarse totalmente percute el cartucho.
A su alrededor oía hablar del sorteo: todo el mundo palpitaba de esperanzas. Camarena sintió abatirse las suyas como pájaros heridos de perdigón.
La mujer del farmacéutico le parecía muy feliz por dormir bajo el mismo techo; y sus pensamientos iban a abatirse continuamente en aquella casa, como las palomas del «León de Oro» que iban a mojar allí, en los canalones, sus patas rosadas y sus alas blancas.
¿Qué duda puede haber de que el varón sabio tendrá más ocasiones para mostrar su ánimo en las riquezas que en la pobreza? Porque en ésta hay un solo género de virtud, que es no abatirse ni rendirse.
No habían echado de ver señal alguna de sus perseguidores, y Jefferson Hope comenzó a pensar que se hallaban acaso fuera del alcance de la terrible organización en cuya enemistad habían incurrido. Ignoraba aún cuán lejos podía llegar su garra de hierro, y qué presta estaba ésta a abatirse sobre ellos y aplastarlos.
¡Tula! ––Pero has dicho que no la puedes echar.. ––Es verdad; no la puedo echar ––y volvió a abatirse. ––¿Qué, pues?, ¿que no va sola?
Id al templo, que allí, cuando se ora, dada cita en Jesús, se halla al ausente, al que en el mundo de las almas mora. Cuando abatirse quiere alzo mi frente, y voyme ante el silencio del Sagrario, y allí mi mal a Dios hago presente.