Ejemplos ?
Se tatuaban para indicar el clan al que pertenecían. Los hombres se ponían un hueso en la nariz y las mujeres pendientes de plumas, abalorios o hierba.
Durante el siguiente siglo, comenzaron las exportaciones y la isla ganó fama, inicialmente por la fabricación de espejos y abalorios.
Productos de bricolaje: tacos, brocas, tornillos, escarpias, clavos, etc. Artículos de tocador: gomas para el pelo, broches, abalorios, etc.
Consuelo, regadera en mano, recogida en la cintura la falda de percal, que dejaba ver los pulidos zapatos, y que ceñíase con pérfida ductilidad a la pierna nerviosa y fina; luciendo vistoso collar de abalorios...
Rosario, que habíase ya sentado entre sus compañeras, paseó una mirada complacida por el numeroso público y exclamó, dirigiéndose a la Topacio: -Oye tú, ¿sabes tú que esto está archisuperiorísimo esta noche? -Oye tú, Rosario-díjole a ésta la Abalorios, casi al oído, ¿es verdá lo que se dice de que te retiras del cante?
¿Vale tanto acaso el falso lustre de caducas flores que a un leve soplo el ábrego deshoja? Siempre descoloridos arreboles la ven nacer, y de abalorios vanos las trenzas orna que a tu luz descoge.
Terminó mi primo de pronunciar estas palabras, se corrió una cortinilla de abalorios, y corpulento, con una barba despejada sobre su pecho y un tur- bante del razonable diámetro de una piedra de molino, apareció Taman.
Ya peinada y limpia su tez morena y fina como el raso, sustituyó la de los quehaceres domésticos con una falda azul, púsose una chaquetilla blanca adornada de encajes, atóse a la esbeltísima cintura un delantal blanco también y también adornado de randas; calzóse pulidos brodequines de cuero blanco, adornó su cuello con un collar de múltiples vueltas de abalorios, y dado que hubo fin a su tocado, sentóse en la mecedora grave y meditabunda, pensando en el modo y manera de salir del atolladero en que habíala metido la decisión de su señor tío, el señor Cristóbal el Confitero.
Pero en los tiempos a que me refiero, no lejanos, el cura de la aldea ordinariamente parecía un caballero particular vestido de luto, con alzacuello de seda o de abalorios menudos y con levita y chistera, de remotísima moda las más veces.
Me parece ver el astrónomo con el reposo de las nieblas, Como suave, como desde una caja, saca los mundos del caos Y como estira la negra eternidad y nos enseña Que las épocas se siguen como abalorios en un hilo.
-Llevaba un sombrero de paja, de alas anchas y de color pizarra, con una pluma de color rojo ladrillo. Su chaqueta era negra, adornada con abalorios negros y con una orla de pequeñas cuentas de azabache.
En este océano sin limites, donde pensamientos como estrellas Florecen suavemente, miríadas se mezclan, se contraen; Edificadas en domos magníficos, castillos de pensamiento Se derrumban a tu soplo y secretamente se deshacen O solo a tu pensamiento se mueven como abalorios Y suenan canciones, que vibran - se oscurecen y caen; Esta infinitud de pensamientos que puesta está en ti Es un mundo dentro del mundo y destinada está para la eternidad.