abad

(redireccionado de abades)
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abad

(Del lat. abbas, abbatis < gr. abbas < arameo abba, padre.)
1. s. m. RELIGIÓN Persona que tiene el cargo superior en un monasterio o en algunas colegiatas.
2. RELIGIÓN Cura o párroco, en algunas regiones.
3. ZOOLOGÍA Abadejo, insecto coleóptero.

abad

 
m. Superior de un monasterio con facultad de conferir órdenes menores a sus monjes.
Superior de algunas colegiatas.
El que preside un cabildo durante cierto tiempo.
En algunas provincias españolas, cura párroco.
abad exento El independiente del obispo.
abad mitrado El que puede usar insignias episcopales.

abad, -desa

(a'βað, -'ðesa)
sustantivo masculino-femenino
superior de un monasterio la abadesa del monasterio
Sinónimos
Traducciones

abad

абат, игумен, свещеник

abad

abbed

abad

Abt

abad

abato

abad

apotti

abad

abbé

abad

abba

abad

abate

abad

opat

abad

abade

abad

abbot

abad

Opat

abad

אבוט

abad

アボット

abad

SMabbot
Ejemplos ?
Y el nuevo capitán general que vino a Montañosa -veterano que gastaba malas pulgas-, tanto persiguió a la gavilla, que los señores abades pudieron volver en paz, ya anochecido, a sus rectorales.
Pronto dejo de ser el ajedrez el juego favorito y exclusivo de los hombres de guerra, pues cundió entre las gentes de la Iglesia, abades, obispos, cónicos y frailes de campanillas.
Los ricos y sedentarios se tornan con paso grave, calado el ancho sombrero, abrochados los gabanes; y los clérigos y monjes y los prelados y abades, sacudiendo el leve polvo de capelos y sayales.
Idme por míos abades y por míos podestades y por míos scribanos y por míos gramatgos y por míos streleros y por míos retóricos; dezir m'han la vertad, si yace in escripto o si lo saben elos o si lo han sabido.
Que piquen con buen concierto Al caballo más altivo Picadores, si está vivo, Pasteleros, si está muerto; Que con hojaldre cubierto Nos den un pastel frisón, Chitón. Que por buscar pareceres Revuelvan muy desvelados Los Bártulos los Letrados, Los Abades sus mujeres.
Tantas son sus merçedes, tantas sus caridades, Tantas las sus virtudes, tantas las sus bondades, Que non las contarien obispos nin abades, Nin las podrien asmar reys nin podestades.
5.- Los Arzobispos, Obispos, Abades, Arciprestes, Vicarios, Jueces eclesiásticos, Curas y Ministros de Dotrina, por razón de sus dinidades y oficios deben mandar hacer y hagan averiguación y discreción de sus Arzobispados, Obispados, Abadías, Arciprestazgos, Juzgados, Parroquias y Dotrinas y de lo en ellas contenido y perteneciente a su oficio (para la recopilación de informaciones, pareceres, cartas, archivos, textos fechos y signados, y estantes en sus archivos).
El chocolate humeaba con grato y exquisito aroma: era el tradicional soconusco de los conventos, aquel que en otro tiempo enviaban como regalo a los abades, los señores visorreyes de las Indias.
Y para cumplimiento de la dicha cesión, su Majestad ha absuelto, descargado y dispensado, y absuelve, descarga y dispensa á todos los arzobispos, obispos, abades...
Todo esto hacía que todos los que los veían o escuchaban les mostraran gran devoción; y era tanta la fama de su santidad, que de la corte del papa, que estaba a la sazón en Perusa, y de otros lugares del valle de Espoleto iban a verlos muchos condes, barones y caballeros, y otros gentileshombres, y mucha gente del pueblo, así como también cardenales, obispos y abades, además de otros clérigos, ganosos de ver una asamblea tan santa, tan grande, tan humilde, como nunca la había conocido el mundo con tantos hombres santos juntos.
111.- La causa principal por qué con tanta diligencia hemos ordenado que se haga descripción de todo el orbe de las Indias, especialmente de la República cristiana dellas, en lo temporal, ha sido porque se tenga muy especial noticia de todas las provincias, lugares y partes de las Indias, y de las personas de los naturales y españoles que en ellas hay, para que a todos se les predique y enseñe muy cumplidamente nuestra Santa Fée Catholica y Ley Evangélica, que es el principal cuidado que tenemos y en lo que más nos desvelamos, y ansí encargamos lo hagan todos los que por nuestra comisión gobiernan los indios y especialmente los Arzobispos, Obispos, Abades...
Hoy, ya Rey, abrió su corte a cuanto ilusorio y grande quiso con sus Reales culpas de las suyas escudarse Vinieron aventureros sin más haber que su sable, y vinieron cortesanas que allá en países distantes fueron nobles y duquesas de Real solar y Real sangre, a quien echan de su patria opiniones populares; vinieron monjes robustos, todos rectores y abades, de costumbres de gran peso y profesión impalpable.