Ejemplos ?
En cuanto a la princesa, ésta se mostró encantada con la exposición, y dada su ignorancia de las proporciones ocultas bajo el grosero exterior de un rústico, fijó su mirada con asombro y deleite en lo que él puso de relieve. Iván, que a toda velocidad se estaba volviendo loco de ardor, apenas podía contener el ansia de satisfacer sus deseos.
Sin más, mi tío volvió a subir al coche y partimos a toda velocidad dejando a los cocheros, con los vehículos sin ruedas, en torno al barrilillo de miel que, a buen seguro, no emplearon para untar los ejes con ella, sino que se la repartirían o se la revenderían al dueño del almacén.
Sabían que la seguridad de la muchacha dependía de que su protector contra el desafuero se presentase a tiempo. Se marcharon, y cabalgando a toda velocidad llevaron las noticias al padre.
Este lugar se había rebelado, pasándose a los samnitas, después de dar muerte a los colonos romanos. El ejército romano marchó allí a toda velocidad para vengar la muerte de sus compatriotas y para restablecer la colonia.
Jadeante por el esfuerzo, miró con curiosidad a su alrededor y le pareció oír, de pronto, una voz de hombre, que provenía del interior de la selva que se extendía a su derecha. Se lanzó hacia ella a toda velocidad y, azuzando el oído, comprobó que no se había equivocado.
Horrorizado ante la idea de vivir aquella escena terrible y tan bien escrita, y de repetir el acto que el Hyde de la ficción realiza deliberadamente, huyó a toda velocidad.
Y en un instante la voz pasó y en otro instante se vieron ocho o diez filas de dorados, un verdadero ejército de dorados que nadaban a toda velocidad aguas arriba, y que iban dejando surcos en el agua, como los torpedos.
Y pienso en Ty’Sheoma Bethea, la niñita de esa escuela que visité en Dillon, Carolina del Sur, un lugar donde los techos gotean, la pintura se pela de las paredes y tienen que dejar de enseñar seis veces al día porque el tren pasa a toda velocidad cerca de su aula.
A eso de las 20:30 h, los cruceros San Francisco y Chester, que habían zarpado de Tampico a toda velocidad, llegaron y anclaron dentro del puerto.
Pero no ha salido del cuartel. Hacia el puesto de Tampico nos dirigimos enseguida y somos rebasados por un automóvil que va por el camino a toda velocidad.
(Crucero Birmingham y destructores, diríjanse a toda velocidad a Tampico!) Menos de una hora más tarde, 13 columnas de humo se elevan en el horizonte y unos instantes después 13 destructores de 740 toneladas están alineados en dos filas atrás del acorazado insignia Connecticut.
Casi de inmediato cuatro barcos asumen disposición de combate y se aproximan al canal. No antes de las 12:30 horas, el crucero Birmingham llega al puerto de Tampico, a pesar de haber navegado a toda velocidad.