Ejemplos ?
Con diez cañones por banda, viento en popa, a toda vela, no corta el mar, sino vuela, un velero bergantín. Bajel pirata que llaman, por su bravura, El Temido, en todo mar conocido, del uno al otro confín.
Y convencido el Melindres de lo cierto que era lo que decía, izó el ancla y salió a toda vela con dirección al establecimiento portátil del irascible zapatero, y -Güenos días, agüelito -exclamaba deteniéndose delante de éste, algunos minutos después.
Después que partió el barco a toda vela de la cruel y sanguinosa playa y ya, cuando aquel son no los desvela ni más por estar lejos los desmaya, insólita vergüenza los flagela que en cada uno el rubor harto subraya.
Mas luego que del puerto a toda vela ya lejos en el Cárpatos nos vemos, salta tan fiera y colosal procela, que teme aun el piloto sus extremos.
Echaste mano de cien ardides para impedir la marcha del astuto huésped, mas no por eso dejó de huir a toda vela con la mayor seguridad.
El fiel Juan la acompañó muy alegre al navío; y al verla el rey le pareció más hermosa todavía que su retrato; el corazón le saltaba de alegría; cuando subió a bordo la ofreció el rey la mano; durante este tiempo el fiel Juan, que se había quedado detrás, mandó al capitán levar el ancla y largarse a toda vela.
CÓNDOR -¿Pues qué ha de hacer entonces el piloto? POETA -Según doctrina de moderna escuela, debe correr fortuna a toda vela, sin bitácora, sonda, ni timón.
Lanzóse una a la mar, y a toda vela, Abandonando el puerto prontamente, A par del viento favorable vuela, Y a la luz clara que en la mar riela, Se la mira bogar tranquilamente.
Peggotty nos quería servir; pero mamá no le dejó y le hizo sentarse a nuestro lado. A mí me pusieron mi antiguo plato con su fondo oscuro, en el que había pintado un barco con un marino bogando a toda vela.
Y vuelve a ser el pavo real, satisfecho de sus plumas, cuando se ciñe el ridículo traje de baño y se pone el sombrero que la convierte en un patache a toda vela, o el gorro ignominioso que la hace parecerse a un frasco de esencias.
Es decir, en las peores condiciones posibles, sin las velas, "a palo seco". A todo trapo, a toda vela. Es decir, con todas las velas izadas para ganar velocidad.A toda velocidad.
A llegar, el teniente Ruedas bajó a tierra y se entrevistó con el Ministro de Guerra quien le informó plenamente acerca del contenido del tratado y sus disposiciones sobre las naves capturadas por Garrido, Ruedas manifestó que no podía entregarlas sin orden de su gobierno, al pretender retirar su nave del puerto el gobernador del Callao, el general Guillermo Miller, le informó que no podía autorizarle el zarpe sin órdenes superiores ante esto Ruedas se embarcó y tras obtener del bergantín de guerra francés Bisson, los víveres indispensables para su viaje pretendió huir a toda vela del Callao sin embargo el viento no le fue favorable y la goleta fue alcanzada por los botes tripulados de la corbeta Socabaya...