Ejemplos ?
Consultado el 13 de octubre de 2012 El 27 de enero de 1994, Reina que se ganó a pulso por sus advertencias de que iba a "cortarles las uñas largas a los corruptos"...
Hooper, por su parte, «está más asociado a la tecnología que a la experiencia, a una riqueza heredada más que a una autosuficiencia ganada a pulso», y queda apartado del momento culminante del filme.
HUITZILIHUITL, pluma de colibrí, era un mancebo de corazón noble, apacible y de buenas costumbres. A pulso se había ganado el derecho a ser elegido como el continuador de la obra de su padrecito ACAMAPICHTLI.
Gallardo A., ha sido, en todo tiempo y actualmente, fuerza viva en su evolución; energía propulsora, estímulo y dinamia encauzadora que se abre paso a pulso de talento, constancia y patriotismo, a través de los caminos aconsejables, aportando soluciones para el triunfo de la causa y del ideal.
¡Cuantas conspiraciones, cuantas tramas, que gasto de ingenio y fuerza hicimos para luchar contra la fatalidad, encarnada a nuestros ojos en el portero, colgado de la cuerda maldecida! Aquella cuerda tenía más nudos que la que en el gimnasio empleábamos para trepar a pulso.
¡El calabacero los ha acribillado materialmente de pozos, de donde saca, ora a pulso, ora por medio de norias, el precioso humor que sirve de sangre a los vegetales!
Y asiendo a la chica por la cintura con ambas manos, la levantó a pulso en el aire, la chilló, la brincó y le dio en las frescas mejillas media docena de besos sonoros.
A veces, desde el observatorio de la ventanilla del destartalado coche veía al dueño de la casa, el tío Lorenzo Laroco, llevando la esteva o repartiendo con la azada el negro estiércol fecundador, exponiendo al sol sin recelo su calva sudorosa y su rojo y curtido cerviguillo, y admiraba, involuntariamente, aquella vejez robusta aquella alegre energía, aquella complacencia en la tarea y en la posesión de un bienestar ganado a pulso y a puño, sin defraudar a nadie, honradamente.
Me he ganado a pulso el sitio que merezco en la sociedad gracias a mi habilidad en los negocios y de los cuales ahora tú disfrutas.
Entonces se quitaba a pulso el sombrero, y a pulso le sustituía en la cabeza con un gorro de terciopelo negro; a pulso se ponía los manguitos de percalina; a pulso y con respetuosa parsimonia abría los libros, y a pulso mojaba la pluma, y sentaba las partidas, y ataba y desataba los legajos que le entregaba en silencio el principal, a cuyo cargo estaba la obligación de volverlos a recoger.
¡Produciéndome al azar de la súplica primera, por más razonar que quiera jamás podré razonar! Yo consigo la Verdad, sin compás, sin ley, a pulso: yo procedo por impulso de la Gran Fatalidad.
Fue el primero en estudiar el tema y en explicar cómo a partir de cualquier función compleja se puede fabricar, por medio de una sucesión definida por inducción, un conjunto cuya frontera es imposible de dibujar a pulso por ser de longitud infinita, entre otras propiedades.