Ejemplos ?
Usted estaba abajo, en la antesala, preparada para salir, en el último escalón; por cierto, llevaba un sombrero con pequeñas flores azules; y sin que usted me invitara, yo, a pesar mío, la acompañé.
Harto, hermosa, lo lloro, mas tal es mi fortuna, a pesar mío, y mi destino tal; vivo y te adoro, y de la suerte con tu amor me río.
Por mi parte, dijo Simmias, nada tengo tampoco que oponer a las palabras de Sócrates, pero confieso que la grandeza del asunto y de la debilidad natural del hombre me infunden una especie de desconfianza a pesar mío.
Este sólo sabia dar esta movilidad a sus propias obras, cuando yo, no sólo la doy a las mías, sino también ti, las ajenas; y lo más admirable es, que soy hábil a pesar mío, porque gustaría incomparablemente más que mis principios fuesen fijos e inquebrantables, que tener todos los tesoros de Tántalo con toda la habilidad de mi abuelo.
Muy a pesar mío, echo en falta en el árbol genealógico kantiano de los conceptos originarios la categoría de «casi», que, sin embargo, ha sido de seguro, en el mundo y en la literatura, tan efi.
Un poco después y a pesar mío empezaron a tomar forma, como incubadas en esa luz tediosa y poética, algunas figuras humanas y un perro.
¿No sería acaso mi propia alma, que habiéndose escapado de mi cuerpo, a pesar mío, se materializó en la forma del mismo pecado?...».