Ejemplos ?
La mujer contó los cuatros sobre la mantilla, redújolos a montones de a treinta y cuatro cada uno, y levantándose enseguida, dijo en alta voz, con cierto retintín: -Aquí no hay más que veintiocho riales.
"Libertad absoluta en el dominio del pensamiento." Por otra parte conviene no olvidar que hay entre nosotros individuos que se llaman anarquistas sin serlo, que únicamente se proponen cubrir con un hermoso manto la manifestación de pasiones egoístas u odiosas que nada tienen que ver con la emancipación y la libertad de la multitud; mientras que fuera de nuestro campo hay individuos que son verdaderos anarquistas sin darse cuenta de ello. De estos últimos podría citar ejemplos a montones, algunos bastante conocidos.
Este primer ensayo demostró a don Bernabé que sin peligro de fundirse podría extender poco a poco a todo su campo el riego, haciéndole producir riquezas incalculables, y que perfeccionando el drenaje de sus cañadones, llegaría a no dejar improductiva nunca una pulgada de tierra, regando las lomas, desagotando los bajos, regándolos también en caso de necesidad, suprimiendo a la vez la sequía y la inundación, haciendo de cada hectárea una verde fuente de novillos gordos o de frutas de gran tamaño o de capones envueltos en grasa o de trigo a montones y de superior calidad.
¿Niño te di de osos y leones por leche las medulas aún calientes, por cubiles y horribles barrancones te hice de niño estrangular serpientes, vencer pardos y tigres a montones, y a aún vivos jabalís sacar los dientes, para que al fin de tanta disciplina te vea el Adonis o Atís de esta Alcina?
a buitre y lobo, y la ciudad al fuego.» Replicóle Guitón: «Estoy dispuesto a seguirte y morir valientemente, mas no pienses quedar viva tras esto: será un poco vengarnos suficiente; pues son diez mil aquellas que a aquel puesto van, mientras otra tanta de su gente guardando muros, puerto y bastión queda sin dejar vía por que huir se pueda.» «Por más --Marfisa dijo-- que me abones que son más que hombres Jerjes conducía, o más que almas soberbias a montones cayeron desde cielo en rebeldía; si estás conmigo, o al menos no te opones, quiero matarlas todas en un día.» «Sólo --arguyó Guitón-- un medio encuentro que permita que huyamos de aquí dentro.
de Misiones, con la yerba y el tabaco; los tiene en las montañas y los tiene en los valles, y en los lagos andinos; los tiene en la llanura a montones, y en las costas, y en las selvas, y en todas partes, en climas calurosos, templados y fríos; en las islas del Paraná, y en la Tierra del Fuego; en sus admirables ríos y hasta en sus más áridos médanos.
Hombres de negocios, empleados de confianza, y chicos de los recados, entraban y salian a montones de los bancos, porque faltaban tan sólo unos minutos para la hora de cerrar.
Reunir había hecho, de este modo, escalas a sus tropas a montones, y todo cuanto a efecto es de acomodo: mimbres trenzados, vigas y tablones, puentes y botes; pero más que todo disponer de su campo dos facciones listas para el asalto; y de esta gente ponerse en aquel trance él mismo al frente.
Veo la santa cruz, veo los pendones del Imperio ondear en esa tierra; veo cruzar el mar sus galeones, y andar a estos países a hacer guerra; veo por diez vencidos a montones, veo cómo Aragón las Indias hierra, y a todo capitán del Quinto Carlos, allá por donde vaya, derrotarlos.
(No pequé, solo solucioné un pequeño quebranto.)- pensó la nueva reina al jurar su aceptación como esposa del joven rey. LA MONTAÑA DE LA VIRGEN DESAPARECIDA La gente acudía a montones.
-¡Lámpara maravillosa, ilumíname la choza! ¡Que mis chinitos chillones monten ponis de a montones! y no pidan golosinas que se vuelven medicinas!
Por eso desde las montañas de Liébana hasta el valle de Reocín se denunciaron las entrañas de la madre tierra; y buscando todos en ellas riquezas a montones, perdieron muchos las que tenían, y ganaron pocos, entre litigios y peleas, bastante menos de lo que habían soñado.