a mis


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Mediante la figura de los obispos, sucesores sin interrupción de los apóstoles, cumple con el mandato de Jesús de cuidar de su ovejas. En el Evangelio según san Juan, Jesús le dice a Pedro: "Apacienta a mis ovejas".
"Oye a mis esclavos que se rebelaron desesperadamente contra sus almas, no de la misericordia de Dios, en verdad Él perdona todos los pecados, ciertamente Él es el Indulgente, el Misericordioso" (al-Zumar) Si bien todo pecado es personal, porque es un acto de libertad de un hombre en particular, y no propiamente de un grupo o comunidad, es al mismo tiempo social: "en virtud de una solidaridad humana tan misteriosa e imperceptible como real y concreta, el pecado de cada uno repercute en cierta manera en los demás." Juan Pablo II, Ex ap.
El 1 de marzo de 2013, Wałęsa declaró que los diputados homosexuales deberían sentarse fuera del Parlamento, puesto que representan a una minoría.Según declararía después Lech Wałęsa: “No quiero que esta minoría, con la que no estoy de acuerdo pero que tolero, se manifieste en la calle y haga girar la cabeza a mis hijos y nietos”.
Horas ociosas (1807) Bardos ingleses, críticos escoceses (1809) Las peregrinaciones de Childe Harold (1812-18) La novia de Abidos (1813) El Giaour (1813) El corsario (1814) Lara (1814) Melodías hebreas (1815) El sitio de Corintio (poema) (1816) Parisina (1816) El prisionero de Chillon (1816) El sueño (1816) Prometeo (1816) Oscuridad (1816) Manfredo (1817) Las lamentaciones por el Tasso (1817) Beppo (1817) Mazeppa (1818) La profecía de Dante (1819) Marino Faliero (1820) Sardanápalo (1821) Los dos Foscari (1821) Caín (1821) La visión del juicio (1821) Cielo y tierra (1821) Werner (1822) El deformado transformado (1821) La Edad de Bronce (1823) La isla (1823) A mis treinta y seis años (1824) Don Juan (1819–1824), incompleto a causa de su muerte.
Dile a mis hijos que recuerden lo buenos que han sido todos conmigo." Entonces, mientras se apagaba, le decía repetidamente a Henrietta y Francis "Casi ha merecido la pena estar enfermo para recibir vuestros cuidados".
Allí escribió su última composición A mis treinta y seis años; dio 4000 libras y se le designó un regimiento; contactó con los bandidos de Suliotas; fue recibido como un héroe por los griegos, quienes querían hacerlo comandante, y planeó un ataque junto con el príncipe Alejandro Mavrocordatos, pero se desanimó pronto al descubrir las rencillas por el poder de los distintos grupos griegos.
Thomas Hobbes difiere entre razón y pasión como objetos de la ley natural del hombre en el cual la razón garantiza la búsqueda de paz, la renuncia a mis derechos positivos (en pos de obtener seguridad y vida) y el cumplimiento con los pactos (voluntario, único y racional).
Mantuvo sus ideas políticas derechistas, y el hecho de haber combatido y trabajado a favor del campo nacionalista, le granjearon la enemistad del establishment literario "progresista" y la de los gobiernos socialistas de la época. A ello contestaba Cela con su humor dedicando algunos de sus libros «a mis enemigos que tanto me han ayudado en mi carrera».
Para enmarcar el relato, sabemos que el adverbio «ahora» es de suma importancia ya que hace referencia al tiempo que pasó, al tiempo que transcurrió en la vida de Ángela Carballino y por lo tanto al tiempo mismo de la novela. Ahora Ángela ya es adulta: «a mis más que cincuenta años».
Se trata, pues, de la estructura de un libro de memorias que arranca con un «ahora» («Ahora que el obispo de la diócesis de Renada, a la que pertenece esta mi querida aldea de Valverde de Lucerna, anda, a lo que se dice, promoviendo el proceso para la beatificación de Don Manuel») y termina de forma circular con la referencia explícita al proceso de beatificación promovido por el obispo, y al «ahora» o presente actual de la narradora: «Y al escribir esto ahora, aquí, en mi vieja casa materna, a mis más que cincuenta años, cuando empiezan a blanquear con mi cabeza mis recuerdos...».
En un artículo posterior, To My Missionary Critics (A mis críticos del misionero) publicado en la misma revista en abril de 1901, continúa con su crítica, pero esta vez centrando sus ataques no en el misionero, sino en sus superiores, el Consejo Norteamericano de Comisarios para Misiones Extranjeras.