a medias

Traducciones

a medias

half, fifty-fifty

a medias

napůl

a medias

fifty-fifty

a medias

halbe-halbe

a medias

tasan

a medias

pola-pola, polovičan

a medias

五分五分で, 五分五分の

a medias

반반으로, 반반의

a medias

half-om-half

a medias

femtiofem, fifty-fifty

a medias

ห้าสิบต่อห้าสิบ

a medias

năm mươi-năm mươi
Ejemplos ?
Es decir, que Fernandito, que así le llamaba vivía a medias, como vegetando, lo cual es sobrado para una planta, pero insuficiente para un hombre.
También en poesía todo lo completo puede en verdad quedarse a medias y todo lo que está a medias resultar, sin embargo, auténticamente completo.
-Total, que el mocito que está en el portal de enfrente no perderá el tiempo. -Parece que va usté a medias con él. -Ojalá, Teresita...
Sin embargo, a medida que la extraña criatura avanzaba con lentitud, aumentó su coraje porque advirtió que no tenía, al menos, las orejas largas, amenazadoras, del conejo. Quizá su espíritu impresionable era consciente a medias de algo familiar en ese andar vacilante, ingrato.
Don Juan improvisa y canta, y al compás de su vihuela gira en danza voluptuosa la bellísima Sirena, y en su sillón don Gonzalo, sentado y tendido a medias, como una sombra fantástica embebido la contempla.
Con todas las medidas cautelares necesarias, Iván logró hacer llegar al príncipe una carta anónima cuyo contenido, fuere cual fuese, bastó para que el potentado hirviera de furia y disgusto. A medias incrédulo, a medias inclinado a dar crédito a la deshonrosa insinuación transmitida por medios tan sucios, el príncipe Demetri se precipitó a los aposentos de su hija.
Tras unos segundos empleados en aflojar cuerdas y hebillas, pues la naturaleza grosera del siervo ruso carecía de reservas, Iván dejó caer esas prendas y quedó a medias expuesta su desnudez a la mirada de la jovencita.
Me estoy refiriendo concretamente a la Junta de Planificación, que anteriormente fue hecha con el propósito de intimidar y de sobornar a los arquitectos, y que a medias lo logró en algunos sectores, pues el 13 de marzo de 1955, Día del Arquitecto, se quiso dar una medalla y un homenaje al dictador por la aprobación de esa ley que es una vergüenza y que es un engendro, y que simplemente era una careta con que se trataba de acallar las voces nuestras.
La labor de Paulino Martínez era una labor de paz; aconsejaba al acatamiento a las autoridades hasta un grado sublimemente candoroso, y a pesar de ello, la Dictadura le persigue y le hiere casi como a un revoltoso o a un mitotero; porque la tiranía es la tiranía, y nunca podrá ser la niñera cuidadosa de ningún movimiento que tenga ni remotamente, tintes de liberación. Diaz no gusta de los siervos a medias, y en esto demuestra más lógica y experiencia que los evolucionistas pacientes.
Desnudos, sin otra concesión a la decencia que un blanco mandil, trabajaban cerca de las abiertas rejas, y aun así, su piel inflamada parecía liquidarse con la transpiración, y el sudor caía a gotas sobre la pasta, sin duda para que, cumpliéndose a medias la maldición bíblica, los parroquianos, ya que no con el sudor propio, se comieran el pan empapado en el ajeno.
Cuando concluía con el varoncito, le tocaba el turno a sí mismo; y al incorporarse por fin, curvaturado, el nene lo llamaba porque tres nuevos piques le habían taladrado a medias la piel de los pies.
-Pos, señó -continuó el señor Curro, después de detenerse un punto para paladear una copa que acababa de ofrecerle el Tulipa-, el Niño, ya arrematao el tratillo que le había llevao a Gaucín, encomenzó un día a tallarse cuatro púas en la posá del Tomillares, y lo que pasa, que se puso a medias con el Carilargo de Utrera y arremataron por montar un tenderete, y como el Niño cuando se puée ganar honradamente la vía tirándole el pego al lucero de la tarde se la gana, y como en eso de tirar el pego, dicho sea sin ánimo de agraviarle, es el mozo to un catedrático, pos es naturá, a las dos semanas de haberse establecío tenían el Carilargo y él pa mercar dos cortijos en la vega.