a lo lejos

Traducciones

a lo lejos

further, in the distance

a lo lejos

вдали
Ejemplos ?
Quisieron subir a sus mansiones, pero cayéndose, sus mansiones les hicieron caer. Quisieron subir a los árboles; los árboles los sacudieron a lo lejos.
Comencé a sentir que me picaban. Desesperado corrí perseguido por ellas hasta que a lo lejos apareció un río, llegué hasta él y me lancé a sus aguas.
Mis dientes brillan en su esmalte como la faz del cielo. Mi nariz resplandece a lo lejos como la luna. De preciosos metales mi sitial con respaldo.
La naturaleza estaba vacía y solemnemente muda; ni un soplo de aire agitaba las hojas; el mismo regato, tan cantador y vivo, los pardillos y gorriones inquietos, dijérase que callaban y se adormían inmóviles. Allá, a lo lejos, un jirón de niebla, deshilachado suavemente por el sol, flotaba, engarzándose en los riscos de Penamoura.
Todo París dormía un sueño profundo, espantoso. Sin embargo, a lo lejos rodaba un coche de caballos, uno solo, quizá el mismo que había pasado junto a mí hacía un instante.
Los gritos de las máscaras que estallaban a lo lejos agravaban aún más la hostilidad del silencio; las dos velas ardían tan derechas que, inesperadamente y presa de impaciencia, turbado delante de aquellas tres luces, me levanté para apagar una.
Y algunos minutos después, cuando ya el famoso don Paco, jadeante y cubierto de sudor, veía destacarse a lo lejos el pequeño balcón lleno de flores y enredaderas, donde solía ver luciendo sus gallardías a la hembra de sus pensamientos; cuando ya divisaba cercano el fin de la fatigosa caminata y disponiase a gozar de su triunfo, vio, lleno de asombro y de ira, pasar por su lado, suelta y gallarda, rápida y sonriente y llevando su cántaro al cuadril, a Dolores la Jarampera.
Solamente deshagamos un poco lo que quisimos que fuesen: no está bien lo que decimos, ¿Se igualarían a aquellos que los han hecho, a aquellos cuya ciencia se extiende a lo lejos, a aquellos que todo lo ven?”, fue dicho por los Espíritus del Cielo, Maestro Gigante, Huella del Relámpago, Esplendor del Relámpago, Dominadores.
Pero siguió llorando como si tal cosa, vertiendo litros de lágrimas, hasta que se formó un verdadero charco a su alrededor, de unos diez centímetros de profundidad y que cubría la mitad del suelo de la sala. Al poco rato oyó un ruidito de pisadas a lo lejos, y se secó rápidamente los ojos para ver quién llegaba.
Al poco rato, sin embargo, volvió a oír un ruidito de pisadas a lo lejos y levantó la vista esperanzada, pensando que a lo mejor el Ratón había cambiado de idea y volvía atrás para terminar su historia.
Todo se fundía en abrazo magnifícente y supremo: Crepúsculo y dulzura rítmica; añoranza lumínica y ritornelos de vida; íntima beldad entre el paso de las horas. Y a lo lejos, explosión de colores purpurinos.
No supe cuánto tiempo pasé así, mas en cuanto hube recuperado algo el conocimiento, vi a lo lejos, entre sorprendido suspiro, un hermoso oasis de espigadas palmeras que rodeaban a un pozuelo de aguas muy transparentes, o por lo menos así lo aparentaban; era cual el jagüey del pueblo de mi abuela, ese que en Entre la bruma dejé relatado: un pequeñísimo lago de aguas estancadas; entonces me estremecí gozoso como si algo hubiese resplandecido en mi ser y mi cuerpo se repuso; lleno de inmensa y súbita felicidad quise proseguir, pero no pude; las piernas no me ayudaban.