Ejemplos ?
¿Tan mal le va con mi tutoría? -¡Qué bueno es usted, Capitán!... Pero ¡qué imprudente a la vez! -repuso la joven-. Lea usted esta carta que acabo de recibir, y verá dónde estaban los quinientos duros desde la tarde en que mi madre cayó herida de muerte...
-Calle usté, señora -repúsole éste a la vez que sentábase en la silla que aquélla le ofrecía-; pos si ca minuto ha sío pa mí un tabardillo; como que estoy rabiando por decirle a usté toíto lo que me está jaciendo borbotones en el corazón.
-Ese novio tenía la misma edá que el hermano de la novia, y como dambos tenían la misma edá, pos les tocó a la vez a dambos la quinta, y dambos salieron soldaos, lo cual puso en estao de tirarse a un pozo a la madre de los dos hermanos del cuento, que estaba mirándose en los ojos de la cara de su hijo.
Y usté, usté, que dice que me quiée tanto y mis cuanto, usté le habrá aconsejao fijamente que no sea tonto, que la vía es corta y que hay que aprovecharla, que el que sabe vivir va con una mano por el suelo y otra por el cielo; que lo que disfrute eso será lo que se encuentre, ¿verdá, señor Cristóbal, que usté le habrá dicho toíto eso a mi marío? Y la voz de Clotilde al decir aquello resonó sorda y vibrante, y a la vez se le llenaron de lágrimas los hermosísimos ojos.
El martes siguiente, envuelto en los susurrantes pliegues de una larga esclavina, con una máscara de terciopelo con barba de satén sujeta detrás de las orejas, esperaba a mi amigo De Jacquels en mi piso de soltero de la calle Taitbout, calentando mis pies a la vez ateridos e irritados bajo el contacto desacostumbrado de la seda, en las brasas del hogar; fuera, las bocinas y los gritos exasperantes de una noche de carnaval llegaban confusos desde el bulevar.
Artículo 117°- Los Presidentes de las Asambleas Provinciales y Municipales del Poder Popular son a la vez presidentes de los respectivos Órganos de Administración y representan al Estado en sus demarcaciones territoriales.
El Sordina sonrió sin poder disimular el júbilo que le proporcionaba la presencia del famoso baratero, y aprovechando la primera oportunidad, díjole a éste, con acento mortificante, a la vez que le indicaba disimuladamente al suplente del Gallareta.
Era la hora de acostar a Fernandito, y resignada y desesperada a la vez, fue ella misma, como siempre, a desnudarle y a someterle las sábanas.
Artículo 55°- El Estado, que reconoce, respeta y garantiza la libertad de conciencia y de religión, reconoce, respeta y garantiza a la vez la libertad de cada ciudadano de cambiar de creencias religiosas o no tener ninguna, y a profesar, dentro del respeto a la ley, el culto religioso de su preferencia.
Por lo tanto, siempre que veas que un hombre se enoja y retrocede cuando se ve frente a la muerte, será una prueba cierta de que es un hombre que ama, no la sabiduría, sino a su cuerpo, y con éste los honores y las riquezas, o uno solo de ellos o ambos a la vez.
Bajo la calma del cielo plateado el campo emanaba tónica frescura que traía al alma pensativa, ante la certeza de otro día de seca, melancolías de mejor compensado trabajo. Milk, el padre del cachorro, cruzó a la vez el patio y se sentó al lado de aquél, con perezoso quejido de bienestar.
Así, pues, Simmias es a la vez alto y bajo porque está entre dos; es más alto que uno por la superioridad de su estatura, y en cambio más bajo por su estatura que el otro.