Ejemplos ?
Novelas Aguas primaverales (The Torrents of Spring, 1926) Fiesta (The Sun Also Rises, 1926) Adiós a las armas (A Farewell to Arms, 1929) Tener y no tener (To Have and Have Not, 1937) Por quién doblan las campanas (For Whom the Bell Tolls, 1940) Al otro lado del río y entre los árboles (Across the River and into the Trees, 1950) El viejo y el mar (The Old Man and the Sea, 1952) Islas en el golfo o Islas a la deriva (Islands in the Stream...
No obstante, el autor en todo momento conserva el punto de vista de los individuos involucrados en la historia y que hasta cierto punto flotan a la deriva en ella.
Se cuenta que a veces han sido encontrados animales vivos a la deriva en botes o lanchas, como perros o canarios, pero nunca nadie que pudiera contar lo sucedido.
Ante el Crédit Lyonnais ladró un perro. Volví por la calle Grammont, perdido; anduve a la deriva, luego reconocí la Bolsa, por la verja que la rodea.
A los diez segundos de concluida se embarcaron. Y la jangadilla arrastrada a la deriva, entró en el Paraná. Las noches son en esa época excesivamente frescas, y los dos mensú, con los pies en el agua, pasaron la noche helados, uno junto al otro.
Pero no mucho después se desencadenó un viento huracanado procedente de la isla, llamado Euroaquilón. 15. La nave fue arrastrada y, no pudiendo hacer frente al viento, nos abandonamos a la deriva. 16.
Mi querida señora, y Copperfield: La tierra prometida que brillaba hace poco en el horizonte está otra vez envuelta en niebla impenetrable y desaparece para siempre a los ojos de un infeliz que va a la deriva y cuya sentencia está sellada.
En el silencio de la selva no se oyó un solo rumor. El hombre tuvo aún valor para llegar hasta su canoa, y la corriente, cogiéndola de nuevo, la llevó velozmente a la deriva.
Era ya la décima cuarta noche que íbamos a la deriva por el Adriático, cuando hacia la media noche presintieron los marineros la proximidad de tierra.
Avanzaba a la deriva, pero temiendo cualquier asalto de peligro; de golpe, una inmensidad de insectos que semejaban miles de aviones de guerra, me atacaron; yo corrí, pero todo intento de huida, parecía destinado al fracaso.
Contamos con denominadores comunes revolucionarios que hacen sólida la unidad de nuestro Partido; pero debemos ser precavidos frente a tendencias negativas que actúan en las tinieblas y que pretenden que la unidad incurra en la inmovilidad, que vayamos a la deriva o a la zaga de quienes afuera, irresponsablemente, ofrecen mucho, sabiendo de antemano que no van a cumplir.
Cuando la masa total de estas ideas latentes es sometida luego a la presión de la elaboración onírica, bajo cuyos efectos quedan los diversos fragmentos subvertidos desmenuzados y soldados, como los témpanos de hielo a la deriva, surge la interrogación de cuál ha sido el destino de los lazos lógicos que hasta entonces había mantenido la cohesión del conjunto.