Ejemplos ?
Saint Georges, primer obispo del país, llegó subido sobre un vigoroso corcel, y a golpes de sable cortó encima de esta piedra el cuerpo del monstruo.
Cogió entonces Pierre el bastón de la cruz y ¡pum! ¡pum!, la emprendió a golpes sobre el espinazo del diablo. Todos los diablillos enfilaron hacia la chimenea.
III Un joven a cuya casa ha acudido un conocido suyo a última hora de la tarde para dejarle una tarjeta, sueña aquella noche lo siguiente: un operario espera hasta última hora de la tarde para arreglar el timbre. Después que se ha marchado sigue éste sin sonar continuadamente y sí solo a golpes.
Si el sonar continuadamente corresponde al mojarse el «sonar a golpes» será utilizado para representar la caída de gotas de un líquido.
Paloma, estrella, nido, lirio, vosotros conocéis mi morada. Para los vuelos inconmensurables tengo alas de águila que parten a golpes mágicos el huracán.
Viene el otro estudiante o platicante de medicina y al ir a ordenar un medicamento a la cocina topa a la criada que se había hecho del ojo, y ella por darle gusto y apagar el fomes de la concupiscencia y titilaciones venéreas, empieza sus cernidillos y bamboleos, diviértese con el gusto y acribilla a golpes el pobre culo de escalón en escalón.
Bernardo Aguilar L., engastándolos en el corazón de su pueblo, con sus virtudes de egregios patriotas, que emanciparon a Piñas a golpes de cruentos heroísmos y sacrificios ejemplares.
No es ya el secular arado quien abre con ternura su vientre para preparar la venida de la simiente misteriosa. Encontramos mayor placer en hendirlo a golpes de explosivo para saquearlo.
Mas en la época en que por su majestad don Fernando VI mandaba estos reinos del Perú el señor conde de Superunda, estaban casi contrabalanceados los dos poderes, y harto tímido era su excelencia para recurrir a golpes de autoridad.
Algunos se pusieron a escupirle, le cubrían la cara y le daban bofetadas, mientras le decían: Adivina, y los criados le recibieron a golpes.
Todavía siento rechinar mis dientes al pensarlo. Entonces él me pegó como si hubiera querido matarme a golpes. A pesar del ruido que hacíamos, oí correr en las escaleras y llorar.
Distante del sol me enoscurezco y tiro los remos sentimientos... y a golpes mi barcaza rota ahoga los motines de mi carne, los disturbios de la mente y los naufraga.