Ejemplos ?
-repuso la huérfana con pesadumbre-. Ello es que dejaré de vivir a costa de su bolsillo de usted; o de la caridad de su señor primo.
El Príncipe heredero puede ser un tonto, un incapaz, un tirano, como ha sucedido tantas veces, y los Pueblos tienen que sufrir sus atrocidades a costa de la ruina del estado y de sus fortunas y vidas.
Esto último, seguramente se ha de referir a la compra del equipo de fútbol Atlante, al Instituto Mexicano del Seguro Social en 20 millones de pesos, cambio de dinero de una bolsa a otra del propio Gobierno y a costa de los contribuyentes, y cuya nómina del equipo mencionado el licenciado González de Aragón no quiso mencionar.
Este clima ha sido tierra fértil para el crimen que se ha convertido en cobros de piso, secuestros, robos, tráfico de personas y en complejas empresas para delinquir y apropiarse del absurdo modelo económico de tener siempre más a costa de todos.
Había ido creciendo a lo largo del tiempo, a costa de horas, bajo fuertes jaquecas, pero también como fruto de claras noches, es decir, de bailes cortesanos.
lo que hacemos... Buscamos novedades que entusiasmen nuestros espíritus hastiados y nos divertimos a costa de los demás... y robamos, sin necesidad, y llegamos a matar, por placer, sólo por sentir distintas monotonías, pues mientras seamos así...
El dinero que proviene del trabajo de los demás, de sus limitaciones o de sus sufrimientos representa abuso, injusticia, inequidad para aquél que lo obtiene sin esfuerzo, por engaño, por presión; esto es lo mismo o peor que lo que hace un ladrón, el asaltante, pues cuando menos éste expone su vida; y aquel lo hace a costa de su vida, de la libertad, de la salud y de la miseria de su prójimo.
La obra resultó irrealizable, salvo tratándose del “Rímac” que, a costa de grandes trabajos y de fuertes desembolsos fue puesto a flote.
21º Item, dijeron que por cuanto esta Ciudad tiene términos señalados por Su Majestad y por los Gobernadores y pobladores que fueron de estos Reinos, ordenaron e mandaron que cada año uno de los Alcaldes Ordinarios e un Regidor salgan de seis meses a seis meses a los visitar y requerir y mandar que se hagan y aderecen los caminos y puentes y alcantarillas, y en los tambos y pueblos (se obliguen) poner aranceles, moderando los mantenimientos y mandando que estén los tambos bien proveídos para los pasajeros y lo que más convenga proveer como buenos republicanos, lo cuál se haga a costa de los Propios (y Rentas) de esta Ciudad o de gastos de justicia, pues que han de llevar salario para ello.
Y oído por Sus Señorías, dijeron y acordaron que se haga la dicha albarrada, a costa de los Propios y Rentas y se comete al Capitán Don Juan de Mariscal, el cual se ofreció a hacerla dándole estacas, cañas y gente la necesaria a costa de dichos Propios.
En la fecha en que esta Carta se promulga, España está empeñada en una heroica tarea militar, en la que salva los valores del espíritu y la cultura del mundo a costa de perder buena parte de sus riquezas materiales.
¡Quedar así por siempre!», suspiran los enamorados, mirándose en el fondo de los ojos, mientras corre por sus nervios el estremecimiento del más dulce de los calofríos; y este deseo de anularse, de no despertar jamás del grato nirvana, surge inevitablemente, como si el amor sólo pudiera crecer y esparcirse a costa de la vida.