Les pido que nos pongamos de pie y observemos un momento de silencio. Cada uno de nosotros debe sentir el simbolismo de este momento: la conjunción del tema, del momento y del lugar.
Acerca del sagrado culto, dicen que hay que disminuir las devociones exteriores y prohibir su aumento; por más que otros, más inclinados al simbolismo, se muestran en ello más indulgentes en esta materia.
Ni tienen por qué prometerse los modernistas mejores resultados de la doctrina del simbolismo que profesan: pues si, como dicen, cualesquiera elementos intelectuales no son otra cosa sino símbolos de Dios, ¿por qué no será también un símbolo el mismo nombre de Dios o el de la personalidad divina?
La mayor parte de este
simbolismo es, además, común al sueño, a la psiconeurosis, a las leyendas y los usos populares. Un más detenido examen de esta cuestión nos fuerza a reconocer que la elaboración onírica no realiza con este género de sustituciones nada original.
Sigmund Freud
Conozco, desde luego, pacientes que han conservado el
simbolismo arquitectónico del cuerpo y de los genitales (el interés sexual sobrepasa con exceso el terreno de los genitales exteriores), y para los cuales las columnas y los pilares representan las piernas (como en el Cantar de los cantares); cada puerta, una de las aberturas del cuerpo («agujero»); las cañerías, el aparato vesical, etc.
Sigmund Freud
Por medio de alusiones, aparentemente inocentes, a las faenas culinarias pueden también pensarse y soñarse las más repulsivas e íntimas particularidades de la vida sexual y la sintomática de la histeria se hace ininterpretable si olvidamos que el
simbolismo sexual puede ocultarse, mejor que en ningún otro lado, detrás de lo cotidiano e insignificante.
Sigmund Freud
Una vez familiarizados con el extensísimo empleo del
simbolismo para la representación del material sexual en el sueño, surge en nosotros la interrogación de si muchos de tales símbolos no poseerán siempre, como ciertos signos de la taquigrafía, una significación fija, y nos sentimos tentados de componer una nueva «clave de los sueños».
Sigmund Freud
Con ahínco se han preocupado de sembrar los cereales y de identificarse con sus cultivos, con una obra de abundancia y fraternidad, representando mediante el arado el simbolismo del bienestar económico-regional.
La zona fronteriza es un verdadero tesoro escondido en una tierra virgen todavía, que por su feracidad y producción, se manifiesta como un simbolismo de energía vigorosa y de fecundidad singular.
Pues, comenzando desde luego por el simbolismo, como los símbolos son tales respecto del objeto, a la vez que instrumentos respecto del creyente, ha de precaverse éste ante todo, dicen, de adherirse más de lo conveniente a la fórmula, en cuanto fórmula, usando de ella únicamente para unirse a la verdad absoluta, que la fórmula descubre y encubre juntamente, empeñándose luego en expresarlas, pero sin conseguirlo jamás.
Río legítimamente de Quito y Guayaquil, porque un grupo de sus hijos salieron en caravana de conquistadores, presididos por Don Francisco de Orellana, simbolismo de valor y audacia, y descubrieron esta arteria fluvial la más importante del Continente, en vez del País de la Canela y de El Dorado, que perseguían y soñaban encontrar.
Stekel y de otros, pude prestar una consideración más justa a la amplitud e importancia del
simbolismo en el sueño, o más bien en el pensamiento inconsciente.
Sigmund Freud