Es decir, que ya puedo marcharme a mi casa... Aquí lanzó un gran resoplido, como si suspirase a su
manera, y murmuró cambiando de tono: -¡Puedo!
Pedro Antonio de Alarcón
Ya discurriré yo alguna
manera de seguir tratando a solas a su madre de usted, ora sea en casa de mi primo, ora por cartas, ora citándonos para tal o cual iglesia...
Pedro Antonio de Alarcón
-De esa
manera -dijo la prudentísima Angustias-, podréis veros y charlar los dos enfermicos, y nos será fácil a Rosa y a mí atender a ambos desde la sala, la noche que a cada una nos toque velaros.
Pedro Antonio de Alarcón
De manera que si por cualquier obra de encantamiento un Estado o un ejército pudiera estar compuesto solamente de amantes y de amados, no existiría otro pueblo que profesara tanto horror al vicio ni estimara tanto la emulación a la virtud.
Y verdaderamente, si los dioses aprueban lo que se hace por el que se ama, estiman, admiran y recompensan de muy diferente manera lo que se hace por aquel de quien se es amado.
ARTÍCULO 3º - Toda Ley que modifique la jurisdicción pública actual de la Provincia, sobre parte de su territorio, ya sea por cesión, anexión o de cualquier otra manera, deberá ser sancionada por dos tercios de votos del número de miembros que componen cada Cámara.
Los unos le echarían en cara su manera de conducirse, propia de un adulador y un esclavo; los otros se avergonzarían y tratarían de corregirle.
No te lo decía por no afligirte. Hace catorce años que nos hemos casado, de
manera que ya las esperanzas... ¡Qué se le ha de hacer!
Emilia Pardo Bazán
Apaña esos cuartos, que falta te harán... Y, ¡qué carala!, vuelve por ti, que ese no es modo ni
manera. A mí se me llevó Dios a cuatro rapaces, y para esos menos tengo que trabajar.
Emilia Pardo Bazán
Dijérase que aquella diosa honrada de la clase media había estudiado su modo de vestirse, de peinarse, de mirar, de moverse, de conllevar, en fin, los tesoros de su espléndida juventud en tal forma y
manera, que no se la creyese pagada de sí misma, ni presuntuosa, ni incitante, sino muy diferente de las deidades por casar que hacen feria de sus hechizos y van por esas calles de Dios diciendo a todo el mundo: Esta casa se vende...
Pedro Antonio de Alarcón
Erguida y quieta como una estatua, permanecía la joven al pie del ensangrentado lecho con los ojos fijos en el rostro blanco y afilado, semejante al de un Cristo de marfil, de aquel valeroso guerrero a quien tanto admiró por la tarde, y de esta
manera esperaba con visible zozobra a que el sin ventura despertara de aquel profundo letargo, que podía terminar en la muerte.
Pedro Antonio de Alarcón
¡Mis clamores debian exceder á los que dió Jeremias, instruido por el mismo Dios, para que levantando á manera de clarin sonoro la voz, anunciara al pueblo escojido sus delitos, y con sentimientos tan penetrantes, debia convocar al orbe entero á que vieran si hay dolor que se iguale a mi dolor!Mas ¡hay de mi!