Es el padre de Tyler, al principio parece querer ayudarlo, pero más tarde se descubre que él también está entrometido en el "Cuarto Poder".
Un documental de la CBS había molestado a Sinatra, pues sentía que se habían entrometido en su vida, y estaba también descontento con las especulaciones sobre su conexión con los líderes de la mafia.
El príncipe regente, Leopoldo de Baviera, se mantuvo en todo momento junto a Liebermann, pero un crítico del diario bávaro Augsburger Allgemeine no dudó en reiterar el cliché de la fealdad, arguyendo que la pintura mostraba al "niño judío más feo y entrometido que uno pudiera imaginar"; tampoco faltaron otros tantos epítetos y amenazas racistas para con el pintor hebreo.
Habiéndose entrometido en cuestiones filosóficas y teológicas, el inquisidor Tommaso da Vicenza lo procesó por herejía en 1523; absuelto, creyó mejor alejarse de Módena y aceptar el cargo de gobernador de Longiano, provincia de Forlì-Cesena, en la región de Emilia-Romaña, donde murió en 1527.
Illidan promete que este será el día en que el temible Azote llega a su fin, mientras Arthas decide que Illidan ya se ha entrometido suficiente en sus planes.
Se lo conocía por su sobrenombre de monje loco, y su comportamiento cada vez más entrometido y desafiante comenzó a suscitar odios entre la nobleza y especulaciones de todo tipo en el pueblo.
Cuando la luz del sol era mortecina, el rumor excesivo, general la distracción, mozas y mozos improvisaban, fuera de las catedrales de la giraldilla, otras capillitas de baile agarrao, a los acordes de algún entrometido e invasor organillo ambulante.
-Sin chistar palabra -contestó el monarca. La historia cuenta que los barberos se han
entrometido algunas veces en la política, pero siempre con pícara estrella.
Ricardo Palma
l terú-terú, alegre, dispuesto, conversador, entrometido, burlón, lo mismo le hace los cuernos al gavilán que al buey, pero es amigo de todos, en la Pampa, y su principal oficio es avisar a cualquier bicho, de sus compañeros, de los peligros que corre o podría correr.
En el teatro les cuentan los cómicos las historias de cuando Anam era país grande, y de tanta riqueza que los vecinos lo querían conquistar; pero había muchos reyes, y cada rey quería las tierras de los otros, así que en las peleas se gastó el país, y los de afuera, los chinos, los de Siam, los franceses, se juntaban con el caído para quitar el mando al vencedor, y luego se quedaban de amos, y tenían en odio a los partidos de la pelea, para que no se juntasen contra el de afuera, como se debían juntar, y lo echaran por
entrometido y alevoso, que viene como amigo, vestido de paloma, y en cuanto se ve en el país, se quita las plumas, y se le ve como es, tigre ladrón.
José Martí
Mientras tapaba al finao, recordó su nuevo amor ahuyentado. —Bien muerto —pensaba— por
entrometido. La cabeza quedaba aun de fuera; doña Anunciación no podía ya de cansada, pero era buena cristiana; hizo una cruz de un palito, buscó un lugar donde ponerla, y, con ímpetu repentino, se la clavó al muerto en el ojo.
Ricardo Güiraldes
En seguida se vio un oficio del Juez de Abastos, quejándose de que el Juez Mayor de Policía se había entrometido en actos de su privativa jurisdicción en la aprehensión de unos vendedores, y pidiendo que el Cuerpo debía sostenerle en sus fueros y regalías; y el Ayuntamiento, para tomar conocimiento de un asunto tan delicado, por embeber las respectivas jurisdicciones, proveyó: “Informe el señor Juez Mayor de Policía con la prontitud que pide el asunto, y acompáñesele esta representación con el correspondiente oficio”.