Pero un ruido mayor, más espantoso, Parte veloz de lo alto de Ibañeta, Y va, de monte en monte retumbando, A ensordecer las solitarias crestas.
En la guerra tiene el poder de cegar, ensordecer o provocar el pánico en los enemigos así como de aterrorizar sus formaciones y de transformar objetos sencillos tales como ramas en armas mortales.
Cierre de la -a final hasta alcanzar un timbre similar al de una -e abierta. Tendencia a ensordecer la vocal final. El subdialecto meridional tiene una única desinencia verbal para la 1.ª y 2.ª personas del plural (nosotros y vosotros) de los verbos de la 2.ª y 3.ª conjugación (-er, -ir), mientras que el subdialecto septentrional mantiene una distinción.
El nombre se deriva posiblemente del hebreo toph = tambor, porque se utilizaba el ruido de tambores para ensordecer los llantos de los niños.