«Bueno, me lo comeré», se dijo Alicia, «y si me hace crecer, podré coger la llave, y, si me hace todavía más pequeña, podré deslizarme por debajo de la puerta.
Después bajó de la seta y empezó a deslizarse por la hierba, al tiempo que decía: - Un lado te hará crecer, y el otro lado te hará disminuir - Un lado ¿de qué?
Y voy a ver qué pasa con esta botella. Espero que vuelva a hacerme crecer, porque en realidad, estoy bastante harta de ser una cosilla tan pequeñaja.
¿Qué va a ser de mí? Por suerte la botellita mágica había producido ya todo su efecto, y Alicia dejó de crecer. De todos modos, se sentía incómoda y, como no parecía haber posibilidad alguna de volver a salir nunca de aquella habitación, no es de extrañar que se sintiera también muy desgraciada.
Stephen Rice había pasado por las tierras de Gardner a primera hora de la mañana y se había dado cuenta de que la hierba fétida empezaba a crecer en todo el fangoso suelo.
si hubiera tenido yo el tamaño adecuado para hacerlo! ¡Dios mío! ¡Casi se me había olvidado que tengo que crecer de nuevo! Veamos: ¿qué tengo que hacer para lograrlo?
Entonces, cual con su aflato matutino el céfiro estremece el plácido mar y suscita proclives olas, 270 la Aurora al surgir por los umbrales del errante Sol, las cuales, tardamente primero, por su clemente soplo empujadas avanzan y levemente suenan con el plañir de la carcajada, tras ello, el viento al crecer, más, más se incrementan, y, con la purpúrea luz, de lejos nadando, refulgen: 275 así entonces del vestíbulo abandonando los regios techos a su casa cada uno con errante pie por doquier se retiraban.
Diciendo: algunos tienen alma, otros solo vida; o así: algunos tienen movimiento espontáneo, caminan, se trasladan; otros están fijos a la tierra por las raíces que los alimentan y los hacen crecer.
Lo que nosotros vivimos como un drama, el default, esa deuda que representaba el 140 por ciento de nuestro PBI, que era una cadena que nos impedía crecer y que generaba miseria y tragedia y que nos arrojó fuera del mundo como mal hijo, como los peores alumnos del grado, hoy la enfrentan otros países en otros lugares que estamos viendo lo que está sucediendo.
Ante ello, la clase de español debe ser diseñada para servir al intento psicopedagógico de hacer crecer al educando en sus habilidades cognitivo-comunicativas y guiarlos a través de los grandes valores humanos, sin dejar de confrontarlos reflexivamente con los anti valores, para contribuir a la verdadera educación, que no se reduce a una mera transmisión o reproducción informativa, sino que va en pos del logro de la transformación de la entidad biológica que somos en el ser humano que debemos ser: consciente, creativo, responsable, solidario y disciplinado, con una voluntad férrea para buscar el perfeccionamiento personal que logre el perfeccionamiento colectivo en todos los ámbitos de la vida individualmente fugaz, pero acaso eterna en la especie humana.
Yo recuerdo como si fuera hoy, lo veo parado ante la Asamblea General de Naciones Unidas planteando el eje central de nuestra política en materia de desendeudamiento y pago de la deuda, que era que los muertos no pagan las deudas, que necesitábamos que nos dejaran crecer, que necesitábamos que nos dejaran desarrollar económicamente para hacer honor a lo que habíamos debido.
¡Cuando Wyoming se incorporó por fin! Yo lo vi adelantarse,
crecer, llegar al borde mismo de la pantalla, sin apartar la mirada de la mía.
Horacio Quiroga