eció su cuna el infortunio rudo, Santo crisol que al génio fortifica; Hijo humilde del pueblo fué su escudo Contra una aristocracia astuta y rica.
Maroto contrajo, en 1815, matrimonio con doña Antonia Cor- tés y García, rica heredera y perteneciente á la más alquita- rada aristocracia de Santiago.
Pero como todo burro sabe irse al buen pasto, nuestro don Fulgencio escogió para esposa á la más linda muchacha de la aristocracia limeña.
Pero como las estructuras sociales en el escenario americano no coincidían con las del occidente europeo, ni la oposición burguesía–aristocracia definía las fronteras y antagonismos en la sociedad, los elementos jacobinos se enfrentaron aquí a una contradicción insalvable: las masas veían en aristocracia criolla, fuerza dirigente del movimiento anticolonial, al explotador inmediato, en tanto ésta temía, por encima de todo, la rebelión popular.
En días tales, solían conseguir permiso para visitar los claustros algunas damas de la aristocracia, deudas de las monjas y pro- tectoras del monasterio.
Y concluyo, señor, con que los que han ejecutado este gobierno, siendo monarquía la vienen a reducir a aristocracia, y estando la conveniencia de V.
En el primer caso, un clima de relativa prosperidad favoreció la tendencia a los cambios pacíficos (Chile); en el segundo, las profundas desigualdades en el desarrollo regional y su correlato político: el antagonismo entre federalistas y unitarios, provocaron prolongadas luchas civiles (el Río de la Plata); en el tercero, el peso específico de las aristocracia terrateniente aplazó (Bolivia, Ecuador) o hizo estallar el enfrentamiento liberal-conservador bajo la forma de una devastadora guerra campesina (Venezuela), o un movimiento de inspiración liberal que dividió al país en dos campos antagónicos: el de la reacción clerical-conservadora y el de los partidarios de La Reforma (México).
El 14 de Agosto de 1817 circuló entre la aristocracia limeña una esquela que á la vista tengo y la cual, copiada (id 'pedem litercr, dice: Con El.
AN AxNTONIO DEL FONDO Por loü años de 1838 á 1842 era, todos los sábados, la ave- nida de Mercedarias un hormiguero de mujeres, no sólo de las clases popular y media sino hasta de la aristocracia, que entraban y salían al, hasta hoy, conocido por el nombre de callejón del Fondo.
Hasta las jóvenes de la
aristocracia, cuando vestían de trapillo para visitas de vecindad, no desdeñaban lucir aretes de coral falsificado.
Ricardo Palma
Baste recordar que cuando los pensadores griegos, geniales por cierto, de la clásica antigüedad, discurrían sobre el concepto de libertad, se referían a la libertad de la aristocracia para dirigir el Estado y a la libertad para explotar a los esclavos.
¿Quién no se siente arrastrado -y mucho más siendo francés e historiador- por las descripciones de los años del Terror, en los que la
aristocracia francesa, flor de la nación, mostró cómo se puede morir con ánimo sereno y conservar hasta el último momento un sutilísimo ingenio y las más exquisita maneras?
Sigmund Freud