Veyes

Veyes

 
Antigua c. italiana, una de las más importantes de la confederación etrusca y rival de Roma. Restos de un templo, de casas y de numerosas tumbas (ss. VIII-VI a C), a 20 km al NO de Roma.
Ejemplos ?
Mientras esto ocurría en Veyes, los volscos y ecuos habían acampado en el territorio latino y estaban causando estragos en sus fronteras.
Los conflictos entre los Fabios y el Estado de Veyes se reanudaron sin que hubiesen aumentado los preparativos militares sobre los que ya había.
Luego se unieron a los veyentinos. Los jefes de los dos pueblos consultaron si debían tener la base de operaciones en Veyes o en Fidenas.
La magistratura permaneció durante un tiempo, como una inversión segura, oficina se mantuvo como una inversión segura, en la gens. Empezó una guerra con Veyes y resurgió la de los volscos.
Lucio Furio y Cayo Manlio fueron los siguientes cónsules -474 a.C.-. Se le asignó a Manlio la provincia de Veyes. No obstante, no hubo guerra; por solicitud de ellos, se firmó una tregua de cuarenta años; se les ordenó entregar grano y pagar un tributo.
Por último, Lucio Papirio Mugilano, que había sido nombrado interrex, reprendió severamente al Senado y a los tribunos, y les recordó que de la tregua con Veyes y la inactividad de los ecuos, y sólo de éstas, dependía la seguridad del Estado, que había sido olvidada y abandonada por los hombres, aunque protegida por el cuidado providencial de los dioses.
Cuando se informó a Roma de este estado de cosas, se dice que Quinto Servilio, advertido por la edad y la experiencia, ofreció una oración solemne para que el desacuerdo entre los tribunos por resultase aún más dañino para el Estado de lo que había sido en Veyes; luego, como la catástrofe era, sin duda, inminente, urgió a su hijo para que alistase tropas y armas.
Este último debió su continuidad en el cargo tanto a la popularidad que se había ganado por su singular moderación como a sus otros méritos. Durante este año -407 a.C.-, expiró el armisticio con Veyes y se enviaron embajadores y feciales en demanda de satisfacción.
Hicieron una incursión en territorio romano, no tanto como por el botín sino como un acto de guerra regular. Después de obtener su botín regresaron con él a Veyes, sin fortificar su posición ni esperar al enemigo.
Visitó las ciudades de Etruria y solicitó ayuda; en particular, imploró a los pueblos de Veyes y Tarquinia que no permitieran que ante sus ojos muriese uno de su propia sangre, y que de ser un poderoso monarca quedase ahora, junto a sus hijos, sin hogar y derrocado.
Cuatro de los tribunos se opusieron a quien constituía un obstáculo para el bien público; con su ayuda, los cónsules pudieron hacer el alistamiento. Luego partieron a la campaña contra Veyes.
El ruido en el campamento llegó incluso hasta la ciudad, y los veyentinos corrieron a tomar las armas en un estado tal de alarma como si la propia Veyes fuese asaltada.