Tristán

Tristán (Tristan)

 
m. lit. Héroe de una leyenda de la época medieval, una de las más hermosas epopeyas de amor que se conocen. Probablemente de origen céltico, narra la relación entre Tristán, su protagonista, e Isolda, esposa del rey de Cornualles. Los dos personajes se ven arrastrados a una relación amorosa pasional que tendrá un final trágico, por haber bebido un filtro mágico accidentalmente. Wagner se inspiró en la versión de Thomas para su gran ópera Tristán e Isolda.
Traducciones

Tristán

Tristan

Tristán

SMTristram, Tristan
Ejemplos ?
Varios han sido los monarcas que han ostentado el trono de Latveria, casi todos ellos pertenecientes a la casa de Sabbat. Algunos de los monarcas más conocidos han sido Vladimir y Tristán, ambos pertenecientes a los Sabbat.
Aunque a veces se expresaba a través de eventos como torneos caballerescos, donde los caballeros lucharían lleva un símbolo de su dama, que también podría ser privado y llevado a cabo en secreto. La leyenda de Tristán e Isolda es un ejemplo de las historias de amor cortesano en la Edad Media.
La Cronica troiana:: Más allá de este texto, hay varios fragmentos y manuscritos sueltos de desigual valor, entre los que destaca un fragmento de un Livro de Tristán (ya de la materia de Bretaña), del tercer cuarto del siglo XIV, importante porque se trata de la traducción de un ciclo textual del que no se converva testimonio alguno en el resto de la literaturas peninsulares.
Victor Von Doom, conocido por sus detractores también como el Doctor Muerte, lideró una revolución del oprimido pueblo gitano de Latveria y después de expulsar del trono al anterior gobernante, el Barón Tristán, asumió el liderazgo de la nación.
Un escuálido «Tristán» poseedor de hermosísima neurastenia morfinomaniática. Estamos en el subsuelo de una sensibilidad que se debate hacia la luz imposible.
Durante medio minuto su boca, sus manos, estuvieron bajo mi boca y mis,ojos, y durante ese-tiempo ella concentró en su palidez la sensación de esa dicjla muerta hacía diez años. ¡Y Tristán siempre, sus alaridos de pasión sobrehumana, sobre nuestra felicidad yerta!
Atacado alevosamente en el campo por un robusto pechero, desenvainó don Tristán la charrasca, y tiró un revés que partió en dos partes mitad por mitad al asesino.
¿Do están los que más tarde vencieron en Torata, los hijos de Pelayo, terror del musulmán? Decidme; ¿por qué temen las márgenes del Plata los viejos veteranos de Osorio y de Tristán?
Tristán y La Mar, que era otro de los apasionados de la gentil dama, servían aún bajo la bandera del rey, y acaso tuvieron en presencia de la joven expansiones políticas que ella explotara en provecho de la causa de sus simpatías.
Nuño Tristán hizo otro viaje en 1456, y descubrió el Río Grande, situado a los 10º de latitud Norte; desde allí avanzó veinte leguas más hacia otro río, en cuyas márgenes murió a manos de los naturales del país, por lo que el río tomó su nombre, y en el mismo año Álvaro Fernández corrió otras veinte leguas de costa hasta llegar al cabo de Santa Ana.
Y cuán a menudo, al recordarla, había pensado en sí mismo y en Molly, a pesar de que Tristán significa, al parecer, «nacido en la aflicción», y esto no cuadraba para Antón.
La lucha es larga, los violines estiran la melodía, en contraposiciones de sonidos gatunos, y una zarabanda de dolores, encabritados, se retuercen en torno al tema fundamentalmente tétrico, exacerbando la ya inquietante disonancia de las hermanas incestuosas. ¿Qué fantasmagoría, hipnótica, desvariará en los ojos lácteos del morfinómano Tristán?