Te amo

Traducciones
Te amo   
Ejemplos ?
Tú no tienes compasión del pobre indio...! Tú no me amas cuando me ofreces otra mujer, Lucía...? ¡Yo te amo a ti sola...! -continuó con frenesí.
A una vida mejor renace Vigo con la luz del amor iluminada; una sombra le ha dicho «yo te amo», y de una sombra enamorado, la ama.
—¡Guillermo! —Dime que algún día me querrás. —¡No! —Dime solamente que estás convencida de cuánto te amo. —¡No! —Dímelo. —¡Déjame!
Nada tan antitético, tan opuesto, y, sin embargo, los dos caminan juntos, en estrecho maridaje, desde los primeros siglos de la Humanidad, tirando uno del otro, cual inseparables cónyuges, como marchan a través del tiempo la noche y el día, el invierno y la primavera, el dolor y el placer, no pudiendo existir el uno sin el otro. «Te amo más que a mi vida», dice el jovenzuelo, despreciando su existencia, apenas formula los primeros juramentos de amor..
Mas entre las mil lenguas del mundo entero, no hay una que te exprese cuánto te quiero; en vano a cuantos genios me asisten llamo a que por mí te expliquen cuánto te amo.
Contempló al español por un momento con expresión que a describir no alcanza pluma ni voz, y un ósculo en su frente depositando, díjole: «Descansa: Yo te amo, bien mío, y por ti velo a la par con el ángel de tu guarda.» Abrió Vigo los ojos, dió ella un grito, y, cubriendo su faz, se esquivó rápida.
Yo soy, como tú sabes, esposa de otro hombre, yo no puedo amar más que a Sebastián; mi Dios y mi deber me lo prohíben, así es imposible lo que tú me propones. Creedme Mangora, yo te amo como a un hermano, y mi esposo te ama lo mismo...
-Ya lo ves como no te aborresco, Mangora, -contestó Lucía-; te amo siempre como a hermano, y si tú quieres como ya te lo he propuesto otras veces, te casarás con una joven española, que te amará, y te hará feliz como tú mereces y deseas.
Los ojos del indio la miraban de un modo tan tierno, de un amor tan puro, intenso y abrasador, que casi Lucía cayó desmayada; pero haciendo un supremo esfuerzo, se deshizo blandamente de sus brazos, y no quedándole, más recurso para libertarse del apasionado cacique que seguirle engañando, le dijo, poniendo su blanca y delicada mano entre las tostadas del salvaje: -Sí, sí, Mangora, yo también te amo.
las causas de mis torturas, de mis martirios... ¡Oh... Nic! ¿Por qué tú no puedes amarme como yo te amo? ¿Por qué no puedes? ¿Por qué?
Creí que podría un tíempo Mas que mi destino fuerte Olvidarte ó no quererte, Mas neciamente creí. Yo te amo sí, cada dia Que por mi existencia pasa Mi pasion crece sin tasa, Y no hallo vida sin tí.
Demasiado lo confiesan las lágrimas de mis ojos, y las voces de mi lengua. Yo te amo: poco a mis ansias la corona es de condesa; para ceñirla a tus sienes ansiara imperial diadema.