Tana

Tana

 
Lago del NO de Etiopía, a 1 800 m de altitud, entre las prov. de Bagemdir y Gojam; 3 673 km2. Contiene varias islas.
Traducciones

Tana

Kaiserling
Ejemplos ?
Nada digo de alfombrar las calles con flores, con tapices de los gobelinos, ó con barras de plata; como diz que se vio en los bienaventurados tiempos del virrey conde de Lemus. Eso revela opulencia, y bien se puede echar la casa por la ven- tana para dar lucimiento á la procesión.
Guillermo Emilio se aproximó, estudió el tronco, lo removió con una palanca muy fácilmente, sacó del bolsillo un puñado de monedas de plata, las repartió entre Agib y el carguero malgache, y les dijo: -Retírenla cuidadosamente. Si llegamos a Tana- narivo con la flor completa, les daré el doble.
Continúa el señor Oyóla enalteciendo la influencia de la mujer en todas las eda- des de la humanidad, repitiendo, con palabras distintas, con- ceptos de Castelar; y al hablar de la condición jurídica de la desterrada del Paraíso, defiende las doctrinas que el señor Cesáreo Chacal tana enseña á sus alumnos en la Cátedra de Derecho civil.
Si Palas tan armada Mi hombres hiere y mata, Y el ciego amor á mil y mil doncellas: Tu vista delicada Mucho mas desbarata En nombres corazón, el rostro en ellas; Pero si las mas bellas Contigo se pusieran por tu iguala, El sol, luna y estrellas Dirán, que no hay zagala De tana gentileza, gracia y gala.
Algunos purretes que pelotean en el centro de la calle; media docena de vagos en la esquina; una vieja cabrera en una puerta; una menor que soslaya la esquina, donde está la media docena de vagos; tres propietarios que gambetean cifras en diálogo estadístico frente al boliche de la esquina; un piano que larga un vals antiguo; un perro que, atacado re-pentinamente de epilepsia, circula, se extermina a tarascones una colonia de pulgas que tiene junto a las vértebras de la cola; una pareja en la ventana oscura de una sala: las hermanas en la puerta y el hermano complementando la media docena de vagos que turrean en la esquina.
Un rudo temblor que no podía dominar agitaba su barba berberisca. Se asomó a la ventana, y mirando hacia el camino guardó silencio.
Cruzó el brazo en la boca de la tana, por que ninguno con la grey saliera; y, si al pasar en lomo pelo o lana tocaba, permitía salir fuera.
—¡Usted es un encanto, Inesita! —Y para que lo crea más aún, le diré esto: Magdalena lo espera pasado mañana en la ven­tana, a las nueve en punto.
Todas hallaron hasta hoy la muerte, que a todas una orca se las traga, que allí cerca quedó de la bocana, después que aquella grey volvió a su tana.
Se puede acceder a La Panocha por tres puntos principales: desde Beniaján, atravesando las antiguas fincas de La Tana; otro acceso asciende desde Algezares siguiendo la carretera que sube al Santuario de La Virgen de la Fuensanta y; por último, un camino que sale desde La Alberca y que llega a la carretera del Santuario después de atravesar El Valle.
La hidrografía está formada principalmente por los numerosos lagos existentes (Victoria, Turkana, Baringo, Nakuru, Hannington, etc.). Cuenta además con dos ríos importantes: el Tana, de 800 km de longitud, y el río Athi-Galana, de 560 km.
La mayor parte del suministro de electricidad de Kenia proviene de centrales hidroeléctricas en las presas a lo largo de la parte alta del río Tana, así como también de la garganta Turkwel en el oeste.