Siena

siena

1. adj. De un color ocre, como el de la tierra.
2. s. m. Este color.

siena

 
adj.-m. De color amarillo oscuro.

Siena

 
Ciudad del centro-N de Italia, en Toscana, cap. de la prov. homónima (3 821 km2 y 249 935 h), al S de Florencia; 56 969 h. Dio nombre a una escuela famosa de escultores, pintores, miniaturistas y orfebres. Comuna independiente (1147) y rival de Florencia, gozó de gran actividad comercial en el s. XIII. En 1531 fue tomada por los españoles, que la cedieron a Cosme I de Médicis en 1557. Se integró al reino de Italia en 1861. Conserva su estructura urbana medieval, con la famosa Piazza del Campo.
Traducciones

Siena

SI

Siena

Siena

Siena

Sienne

Siena

Сиена

Siena

سيينا

Siena

Сиена

Siena

锡耶纳

Siena

錫耶納

Siena

Siena

Siena

Siena

Siena

Siena

Siena

סיינה

Siena

シエナ

Siena

시에나

Siena

Siena

siena

ADJ & SM INV (= color) → sienna
Ejemplos ?
Su hijo Enrique II (1547-1559), para continuar la lucha contra Carlos V, se alió con los príncipes protestantes alemanes y conquistó al Imperio los tres obispos (Metz, Toul, Verdum), mientras en Italia perdía Siena (1555), Felipe II, por medio de Manuel Filiberto de Saboya, le infligió la terrible derrota de San Quintín (1557), pero al año siguiente, el duque de Guisa reconquistó Calais de manos inglesas y, finalmente se logra la ansiada paz de Catreau-Cambresis.
Como Catalina de Siena, más de una vez se vio asaltada por tentaciones impuras y por imágenes engañadoras y burlonas; pero abrazada a la cruz, resistió heroicamente; lloró, se hirió las carnes y, al fin, conoció la victoria en la paz que descendía a su espíritu.
Pasando a los tiempos más recientes, pienso en Edith Stein, eminente filósofa judía del siglo XX, que entró en el Carmelo de Colonia con el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz y murió en el campo de concentración de Auschwitz. El Papa Juan Pablo II la ha canonizado y declarado Copatrona de Europa, con Santa Brígida de Suecia y Santa Catalina de Siena.
CAPÍTULO XI Cómo San Francisco hizo dar vueltas al hermano Maseo para conocer el camino que debía seguir Yendo de camino un día San Francisco con el hermano, Maseo, éste caminaba un poco adelantado, y, al llegar a un cruce del cual se podía ir a Siena, a Florencia y a Arezzo, dijo el hermano Maseo: Padre, ¿qué camino hemos de seguir?
Y San Francisco: ¿Hacia qué parte tienes vuelta la cara? Hacia Siena - respondió el hermano Maseo. Ese es el camino que Dios quiere que sigamos - dijo San Francisco.
Cuando se hallaban cerca de Siena, los habitantes, al saber la llegada del Santo, le salieron al encuentro y, con muestras de devoción, los llevaron en volandas, a él y a su compañero, hasta el palacio del obispo, sin dejarles tocar la tierra con los pies.
En aquel mismo momento, algunos hombres de Siena estaban combatiendo entre sí, y habían muerto ya dos de ellos; llegando San Francisco, les predicó con tal devoción y fervor, que los indujo a hacer las paces y a vivir en grande unidad y concordia.
Sabedor el obispo de Siena de la santa obra que había realizado San Francisco, le invito a su casa y le recibió con grandísimo honor, reteniéndolo aquel día y también la noche.
Mi sueño ha tomado, además, elementos de mis viajes a Italia, pues la calle que en él recorro responde a impresiones visuales recibidas en Verona y en Siena.
(En el mismo sueño sé que se trata de la Porta romana de Siena.) Me veo sentado al borde de una fuente, muy triste y casi lloroso.
Entre las ideas latentes resulta fácil descubrir toda una serie referente al problema judío, a las preocupaciones que nos inspira el porvenir de nuestros hijos, carentes de una patria propia, y al cuidado de darles una educación que los haga independientes. «Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos y aun llorábamos.» Siena es famosa, como Roma, por sus bellas fuentes.
En el sueño tengo que componer con fragmentos de lugares conocidos una sustitución de Roma. Cerca de la Porta romana de Siena vimos un gran edificio muy iluminado, que nos dijeron era el manicomio.