Severo Sarduy

Sarduy, Severo

 
(1937-93) Escritor cubano. Obras: De donde son los cantantes (1967), Cobra (1972) y Maitreya (1978), etc.
Ejemplos ?
Su obra ha sido elogiada por Octavio Paz, Juan Rulfo, Severo Sarduy, Alberto Manguel, Claude-Michel Cluny entre otros, y ha sido premiado por varias instituciones.
Historiadores de arte, críticos, y poetas han escrito sobre su obra en libros, publicaciones de arte y periódicos, incluyendo; Donald Kuspit, Severo Sarduy, Reynaldo Arenas, Carlos M Luis, Juan A.
Sus primeros libros estuvieron influidos por el llamado neo barroco latinoamericano, especialmente por la obra de los escritores José Lezama Lima y Severo Sarduy.
Penck o Siegfried Anzinger), artistas más jóvenes como José Manuel Broto o Luis Palmero, entre otros, e intelectuales muy relevantes como Octavio Paz, José Ángel Valente, Jacques Derrida, Severo Sarduy, Edmond Jabès, Yves Bonnefoy, Juan Goytisolo o Haroldo de Campos, quienes junto a los redactores, asesores y colaboradores de la revista definieron sus objetivos principales: la reflexión sobre el orden de lo diverso y la modernidad inconclusa de Jürgen Habermas, el enfrentamiento abierto contra las formas representadas por la postmodernidad española de la época, el interés por la traducción literaria y su fenomenología, la indagación en el significado de la insularidad canaria o la preocupación por los valores de la universalidad cultural.
Co-autora: Perla Valencia Elogio a sus obras literarias De Tiempo de soñar, dijo el escritor Severo Sarduy: “escritura imaginativa, de extrema teatralidad y de ficción (basada en hechos históricos a veces reconocibles) que hacen del texto uno alógeno, personal y único”.
El escritor mexicano Carlos Monsiváis asocia sus criterios estéticos con los de Néstor Perlongher, Joaquín Hurtado, y en menor medida con Reinaldo Arenas, Severo Sarduy y Manuel Puig; con los tres primeros, por su «ira reivindicatoria», con Sarduy por su «experimentación radical» y con Puig por su «incorporación festiva y victoriosa de la sensibilidad proscrita».
Un hito en su carrera literaria —que le llena de orgullo— es haber participado en el libro Palabras para Larva (edicions del Mall, Barcelona, 1985), dedicado a la famosa novela joyceana de Julián Ríos, al lado de Juan Goytisolo, Rafael Conte, Severo Sarduy, Saúl Yurkievich, Andrés Sánchez Robayna, Emir Rodríguez Monegal, José Miguel Oviedo, entre otros.
También en 1970 escribió su obra poética más ambiciosa, Celebración del desamparo, que figuró entre los finalistas del Premio Maldoror de poesía pero que Posse preferió no publicar. En esos años, leyó a Arguedas y a los grandes estilistas cubanos Alejo Carpentier, Severo Sarduy y Lezama Lima.
Se atribuye a Severo Sarduy en su texto de 1972 llamado " El barroco y el neobarroco ", texto en el cual analiza la obra de José Lezama Lima, la primera mención y breve estudio del neobarroco de fines de siglo XX.
Principal referente de lo que Severo Sarduy llamó neobarroco americano, su obra se caracteriza por su lirismo y el uso de metáforas, alusiones y alegorías, asentada sobre un sistema poético que desarrolló en ensayos como Analecta del reloj (1953), La expresión americana (1957), Tratados en La Habana (1958), La cantidad hechizada (1970) o Las eras imaginarias (1971).
Estas ideas serían posteriormente retomadas y reelaboradas por diferentes autores, especialmente por Severo Sarduy, que propuso el concepto de neobarroco a partir de las ideas de Lezama, pero puede notarse en otros escritores cubanos, como Reinaldo Arenas y, más recientemente, Fernando Velázquez Medina.
Se le considera perteneciente al grupo neobarroco entre los que se encuentran Severo Sarduy, Néstor Perlongher, Arturo Carrera, Tamara Kamenszain, y Osvaldo Lamborghini.