Seth

Seth (Setesh, Setekh o Set)

 
mit. Dios egipcio, hermano de Osiris y de Isis, que encarnaba la destrucción.
Ejemplos ?
roto de arena grieta del alba despedazado Osiris sólo contemplo los cien escombros que me dispersan el despilfarro de sol opaco. Seth asesino.
Echábase la gorrilla de seth sobre una oreja y chupaba su pipa con la gravedad de un moro, en cuclillas, trazando con la mano, como un manojo de sarmientos, complicados arabescos en la arena.
De los dos padres y jefes que nacieron de un padre CAPITULO XVIII. Qué se nos significó en Abel, Seth y, Enos, que parezca pertenecer a Cristo y a su cuerpo esto es, a su Iglesia CAPITULO XIX.
Cómo la sucesión de Caín termina en ocho generaciones, comenzando desde Adán, y entre los descendientes, del mismo padre Adán, Noé es el décimo CAPITULO XXI. La escritura refiere de distinto modo las generaciones de Caín y de Seth CAPITULO XXII.
El que la imagen y tras la semejanza de ángel. El hizo aparecer a la incorruptible generación de Seth los doce los veinticuatro .
Tubalcaín á edificar se puso una ciudad asombro de la tierra, en tanto sus hermanos daban guerra á la tribu de Seth y á la de Enós.
Busquemos, pues, entre aquellos pueblos, que se dividieron en setenta y dos naciones y en otros tantos idiomas, la ciudad de Dios, que anda peregrinando en la tierra, la cual hemos continuado y traído hasta el Diluvio y el Arca, y hemos manifestado que duró y perseveró en los hijos de Noé por sus bendiciones, principalmente en el mayor, que se llamó Seth, porque la bendición de Japhet fue que viniese a habitar en las casas de su mismo hermano.
Deber nuestro es conservar en la memoria la sucesión de las generaciones que descienden del mismo Seth, para que nos vaya manifestando después del Diluvio la Ciudad de Dios, como nos la indicaba antes del Diluvio, la sucesión de las generaciones que descendía de aquel que se llamó Seth.
Pero tocó a Dios, con cuya inspiración se escribían estos sucesos, el disponer y distinguir primeramente estas dos compañías con sus diversas generaciones, para que se tejiesen de una parte las generaciones de los hombres, esto es, de los que vivían según el hombre, y de otra las de los hijos de Dios, esto es, de los que vivían según Dios, hasta el Diluvio, donde se refiere la distinción y la unión de ambas sociedades: la distinción, porque se refieren de por si las generaciones de ambas, la una de Caín; que mató a su hermano, y la otra del otro, que se llamó Seth...
Omitimos los demás hijos de Sem que no pertenecen al asunto; sólo se insertan aquí en el catálogo y sucesión de las generaciones aquellos por cuyo medio podemos llegar a Abraham, como se ponían antes del Diluvio aquellos por los cuales podíamos llegar a Noé en las generaciones que descienden de aquel hijo de Adán, que se llamó Seth.
Por ello, pues, de lo que dice la Escritura: «Que conoció Caín a su mujer, concibió y dio a luz a Enoch, y edificó una ciudad, y llamóla con el nombre de su hijo Enoch», no se sigue que hemos de creer que éste fue el primer hijo que engendró, porque no hemos de pensar así porque dice que conoció a su mujer, como si entonces se hubiese juntado la primera vez con ella, pues aun del mismo Adán, padre universal del humano linaje, no sólo se dijo esto mismo después de concebido Caín, que parece fue su primogénito, sino también más adelante dice la Sagrada Escritura: «Conoció Adán a Eva su mujer, y concibió y dio a luz un hijo, al cual llamó Seth»...
25 Y conoció de nuevo Adam á su mujer, la cual parió un hijo, y llamó su nombre Seth: Porque Dios (dijo ella) me ha sustituído otra simiente en lugar de Abel, á quien mató Caín.