Saturnino

saturnino, a

1. adj. Se aplica a la persona que es triste y taciturna.
2. QUÍMICA Del plomo.

saturnino, -na

 
adj. Díc. de la persona de genio triste y taciturno.
Relativo al plomo.
pat. Díc. de la enfermedad producida por intoxicación con una sal de plomo.
Traducciones

Saturnino

saturnino

saturnino

ADJsaturnine
Ejemplos ?
Nosotros sentimos el orgullo de saber que fue un oriental, Enrique Martínez, el oficial que encabezó el núcleo del Ejército de los Andes que libró el primer combate por la reconquista de Chile en 1817 y no ignoramos por otra parte, que en aquel Ejército formaron decenas de oficiales compatriotas, entre los que destaco por más conocidos, a Hilarión de la Quintana, más tarde Gobernador sustituto de Chile, a Juan Espinosa, llamado por antonomasia “el soldado de los Andes”, a Domingo Torres, después de larga actuación como militar y político en el país hermano, a Ventura Alegre, a Eugenio Garzón, a Antonio Saturnino Sánchez, a Juan y Lino Ramírez de Arellano.
Ello es que entre la feroz intransigencia del iconoclasta, la crítica parcial de Dóriga, las observaciones de Magrujo y las escasas, pero contundentes advertencias de don Saturnino, yo iba ilustrando mi criterio, y ya casi me juzgaba doctor en estética musical.
A un senadoconsulto similar se confió la República en tiempos de Gayo Mario y Lucio Valerio: ¿se demoró acaso en un solo día la justicia de la República contra el tribuno Lucio Saturnino y el pretor Gayo Servilio?
Y en verdad, si los varones notables y los más ilustres ciudadanos no sólo no se envilecieron con la sangre de Saturnino, de los Gracos, de Flaco y de todos sus antepasados, sino que incluso se honraron con ella, no debo temer que, una vez muerto ese asesino de ciudadanos, tal hecho me colme de odio en la posteridad.
¿De qué color es vuestro sol bien exâminado? Blanquecino muy ceniciento, dixo el Saturnino, y quando dividimos uno de sus rayos, hallamos que tiene siete colores.
Echáronse entónces á formar conjeturas el Saturnino y el Sirio; pero despues de muchos raciocinios no ménos ingeniosos que inciertos, fué forzoso volver á sentar hechos.
odo en él era largo: la nariz, el pescuezo, la cabeza, el cuerpo, las piernas y los brazos; hasta el nombre y el apellido también eran regulares, pues se llamaba Saturnino Llaureguiberry; pero como pertenecía a la variedad de los vascos flacos, lo conocían exclusivamente por el nombre de Bacalao, y esto a tal punto que si a alguno se le hubiera ocurrido llamarlo Llaureguiberry, es muy probable que no se hubiera acordado de contestar.
Días antes del desconocimiento de los Poderes del Estado de San Luis Potosí, el ex General Saturnino Cedillo se había rebelado en contra de las Instituciones, tratando de arrastrar en su aventura a elementos de aquella Entidad a quienes quiso engañar con falsas aseveraciones, pero debido a la actividad de las fuerzas del Ejército Nacional, que desarrollaron una intensa labor de acercamiento con los pueblos, y de consideraciones para los mismos elementos comprometidos, fracasó este movimiento que sólo pudo inspirarlo la ambición personal y la falta de consideración para el país, en momentos en que la Nación se debatía frente a intereses extranjeros.
Acostóse Su Excelencia, acercóse á su rostro el secretario, y dixo Micromegas: Confesemos que es muy varia la naturaleza. Verdad es, dixo el Saturnino; es la naturaleza como un jardin, cuyas flores....
Antonio Briceño – Roque Rosales, Sargento 2°. – Por mí y el Sargento 2°. José María Jaén, Saturnino Gutiérrez – Blas Félix Roderiguez (sic. Rodríguez) Cabo 1°.
Artículo 7° Se nombra Comandante en Jefe del Ejército Constitucional Mexicano, que garantizará el desarrollo armado del presente movimiento Legalista que hará imperar la observancia de la Constitución al C. GENERAL DE DIVISION SATURNINO CEDILLO.
Transcurrieron tres días y, cuando don Pascual estaba ya acabando de descortezar y piulir el tronco, el señor cura vol- vió á convocar á junta solemne, y en ella expuso: que la fiesta del patrón san Saturnino, que se celebra mucho antes que la de la patrona, se venía encima, y que era más urgente hacer el sanio; que, i or consiguiente, el tronco que se había escogido para la Virgen se destinara para aquél, y que después se bus- caría otro para la patrona.