Sapor

Sapor (Shāpūr)

 
Nombre de varios reyes de Persia.
Sapor I (m. 272) Rey de Persia en 241-272, de la dinastía de los Sasánidas. Impuso el mazdeísmo como religión oficial.
Sapor II (m. 379) Rey de Persia en 310-379. Llevó el poderío sasánida a su máximo apogeo después de enfrentarse a Roma.
Sapor III (s. IV) Rey de Persia en 383-388, hijo del anterior. Reconoció la independencia de Armenia.
Ejemplos ?
Allá vi toda la casa otomana, los de Roma por su orden. Vi graciosísimas figuras, hilando a Sardanápalo, glotoneando a Heliogábalo, a Sapor emparentando con el sol y las estrellas.
Se habían producido con frecuencia sediciones en Antioquía, ciudad que siempre fue tur­bulenta, en la que Ignacio era obispo secreto de los cristianos: tal vez aquellas sediciones, malignamente imputadas a los cristia­nos inocentes, excitaron la atención del gobierno, que fue enga­ñado, como ha sucedido con harta frecuencia. San Simeón, por ejemplo, fue acusado ante Sapor de ser espía de los romanos.
La historia de su martirio nos dice que el rey Sapor le propuso que adorase al sol; pero sabido es que los persas no rendían culto al sol: lo consideraban como un emble­ma del buen principio de Ahura Mazda u Ormuz, el dios crea­dor que ellos reconocían.
Bajo el gobierno de Treboriano Galo hubo constantes conflictos en las fronteras del Imperio. En el este, el rey persa Sapor I conquistó la provincia de Siria casi sin encontrar resistencia.
Aunque sabía que su padre había sido capturado vivo (fue el único emperador al que esto le ocurrió) y se comentaba que Sapor le había mandado degollar y hacerse un escabel con su piel, Galieno no hizo pública la muerte de Valeriano hasta un año más tarde para evitar las convulsiones sociales que podrían surgir, ya que los romanos creían que su destino estaba ligado al del emperador.
Otra causa probable del éxito de Galieno pudo ser el ser capaz de convencer a Roma de que él impondría el orden. En 260 Sapor, rey de Persia, hizo prisionero a Valeriano cuando éste intentaba negociar un tratado de paz.
En 337, poco antes de la muerte de Caius Flavius Valerius Aurelius Claudius Constantinus I El Grande, el Šāhḫānšāh Šapūr II El Grande había roto la Paz de 297, iniciando la primera fase de las Guerras de Sapor, entre 337 y 350.
El primero representa a Narsés (296-304), hijo mayor de Sapor I, siendo nombrado rey por la diosa Anāhītā (Nahid en persa moderno).
El puerto cayó en una invasión sasánida en el siglo III de nuestra era, bajo el gobierno de Sapor I, mientras que la conversión al islam ocurrió durante el siglo VII.
Sapor II envió entonces una fuerza de invasión para anexionarse la Iberia caucásica y una segunda para sitiar al hijo de Arsaces, Pap, en la fortaleza de Artogerasa, probablemente en 367.
Ya en el verano siguiente, Valente envió a su general Arinteo para reinstaurar a Pap en el trono armenio. Sapor II reaccionó invadiendo y devastando Armenia.
Valente heredó la parte oriental de un imperio que se había retirado recientemente de la mayor parte de sus posesiones en Mesopotamia y de Armenia debido a un tratado que su precursor Joviano había firmado con Sapor II del imperio persa.