San José

San José

 
C. cap. de Costa Rica y de la prov. homónima (4 960 km 2 y 1 105 844 h), en el centro del país, a 1 160 m de altitud; 296 625 h (área metropolitana, 1 040 000 h). Principal centro político, social, comercial (importante mercado cafetero) y económico del país. Ind. diversa. Cap. nacional desde 1823, en que reemplazó a la cercana Cartago.

San José

 
C. del O de E.U.A., en el estado de California, al SE de San Francisco; 782 248 h (área metropolitana, 1 295 071 h). Productos alimentarios. Ind. electrónica, automovilística y aeroespacial. Universidad.

San José

 
Departamento del S de Uruguay, junto al Río de la Plata; 4 994 km2 y 88 020 h. Cap., San José de Mayo.

San José

 
Mun. de la prov. española de Baleares, en la isla de Ibiza; 13 729 h. Aeropuerto.
Ejemplos ?
Artículo 3º— Rige a partir de su publicación. Dado en el Parque Metropolitano La Sabana. San José, a los ocho días del mes de mayo de dos mil diez.
Gobierno de Buenos Aires lo han firmado y sellado con sus sellos respectivos. Fecho en San José de Flores, a los diez días del mes de noviembre del año 1859.
Pero el tiempo no pasa en balde y es así que en todo el transcurrido desde la fecha en que Artigas suscribió frente a Montevideo las comunicaciones transcriptas hasta el día en que “el ejército de la patria” y los auxiliadores orientales iniciaron ese retroceso hacia San José que dolía como una fuga habían en sucesión rápida sucesivos acontecimientos capaces de dar como precipitados el tinte uniformador característico de un pueblo germinal y un propio y nuevo sentido a nuestra insurrección.
Van a cumplirse dos años de la fecha venturosa en que Su Santidad el Papa Pío XII, ante una grandiosa representación de la Asociación Católica de Trabajadores Italianos (ACLI), declaró la solemne institución de la Fiesta de San José Obrero para el día Primero de Mayo.
Recapitulando en venturosa síntesis los agravios y los anhelos que flotaban sobre el campamento en marcha del San José, alguien, no se sabe ni se sabrá probablemente quién, jamás, sobreponiéndose a la sugestión aplastante de la hora de duelo, indicó el nuevo camino, el verdadero camino por donde debía marchar holgada la multitud oriental que avanzaba deprimida y a ciegas.
Los miembros de la Convención Constituyente, el Presidente de la Nación Argentina, los presidentes de las Cámaras Legislativas y el Presidente de la Corte Suprema de Justicia prestan juramento en un mismo acto el día 24 de agosto de 1994, en el Palacio San José, Concepción del Uruguay, Provincia de Entre Ríos.
acto de San José de Flores - 10 de noviembre de 1859 1° Buenos Aires se declara parte integrante de la Confederación Argentina, y verificará su incorporación por la aceptación y jura solemne de la Constitución Nacional.
I La labor reaccionaria que acabo de acusar de los “próceres” civiles de 1826 y 1827, malhadada labor que pone sombras en un cuadro de luz, se inicia, externamente por lo menos, con la apertura del segundo período de sesiones de la Junta de Representantes de San José de Mayo.
l padre fray Antonio José de Pastrana, definidor que fué en Lima de la orden de predicadores, refiere en su curioso cronicón vida y excelencias de San José— (impreso en Madrid por los años de 1696) que en el Monasterio de las Descalzas conservaban las monjas, entre otras reliquias, nada menos que la capa de San José, olvidando el cronista consignar si era la capa que usaba el patriarca en los días de manejar.
Tal era la fórmula de todo matrimonio entre pobres de solemnidad, hasta que el señor Benavente, primer arzobispo republicano, la declaró abolida. Ese compromiso menos tienen ahora san José y la Virgen.
Por eso defendemos con tanto compromiso la vida del ser inocente e indefenso que está por nacer y nos oponemos con tanta decisión al aborto. Por eso nos comprometimos tan profundamente con rescatar y salvar con vida a los 33 mineros en la Mina San José.
2º De la isla de San José seguirá en línea recta, cortando al caño Maturaca en su mitad, o sea en el punto que acordaren los comisarios demarcadores, y que dividida convenientemente dicho caño, y desde allí pasando por los grupos de los cerros Cupí, Imerí, Guai y Urucusiro, atravesará el camino que atraviesa por tierra el río Castaño con el Mararí y por la sierra de Tapirapecó tomará las crestas de la serranía Parima, de modo que las aguas que corren al Padavirí; Mararí y Cababurí, queden perteneciendo al Brasil, y las que van al Turuaca o Idapa o Xiaba a Venezuela.