San Bernardo


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San Bernardo

 
C. de Chile, en la región metropolitana de Santiago; 199 395 h.
Traducciones

San Bernardo

Saint Bernard

San Bernardo

SMSt Bernard
Ejemplos ?
Bruno Obispo, Commentarium in Ioann. p.III c.21 n.55. 119. San Bernardo, De consideratione II c.8. 120. Adriano II, In allocutione III ad Synodum Romanam (a.869).
Me refiero a él, al que ustedes han conocido en Zapallar, Papudo, Los Vilos y Pichidangui, en Quintero, Concón, Viña del Mar, San Antonio, Cartagena, PichiIemu, Constitución, Penco y San Vicente, en Peñaflor, San Bernardo, Linderos, Limache, Salto, Calera y San Felipe, en Panimávida, Cauquenes, Jahuel, Catillo, Apoquindo y Chillán, en fin, en todas partes donde hubo una colonia veraniega, donde se bailó, representó, amó, encendieron fuegos artificiales, enviáronse listas a los diarios y abriéronse bazares de caridad.
Yo añadí, sintiendo bajo mi sayal penitente aquel fuego que animó a San Bernardo cuando predicaba la Cruzada: —¡El mejor general es la ayuda de Dios Nuestro Señor!
Otras monjas, aun las más mortificadas, y acaso éstas sobre todo, eran alegres, con ingenua alegría infantil: gastaban chanzas, reían a carcajadas de cualquier cosa y comentaba jovialmente el libro del padre Boneta, entonces recién publicado, y que corría por los conventos, Gracias de la gracia, saladas agudezas de los Santos..., donde se referían mil chistes y donaires de bienaventurados legos, niños y varones tan graves como San Francisco de Borja, San Bernardo, San Vicente Ferrer.
Puse pies en polvorosa, y, tomando el camino en las manos y en los pies, por detrás de San Bernardo, me fui por aquellos campos de Dios adonde la fortuna quisiese llevarme.
Rodrigo no era víctima del pecado de gula; pues su comida se limitaba a sota, caballo y rey, sazonados con la salsa de San Bernardo.
El nuevo rector don Juan de Herrera, que era abogado y que había reemplazado a los médicos Meneses y Sánchez Renedo, que fueron los dos primeros rectores, se inclinaba con los demás leguleyos a San Bernardo.
¡Y es andaluz! Más adelante, después de unas hojas en blanco, leyó lo siguiente: «Ministro..., calle Ancha de San Bernardo, número...».
En cuanto a San Agustín, San Cipriano, Santo Tomás y San Bernardo, todos pasaron de la docena, como que eran sesenta y ocho los doctores del claustro.
Llegado el día, echáronse en la ánfora cuatro papeletas con los nombres de Santo Tomás, San Bernardo, San Cipriano y San Marcos; y un niño de cinco años, de la familia del virrey, fue llevado para hacer la extracción.
Ambos van á la oficina de las lettres-de-cachet, esponen sus agravios en nombre de san Bernardo, obtienen la órden contra Bernardo de Castilla, van y lo prenden y á su muger y sus hijos, se apoderan de todos sus bienes, y se los van á comer donde todo el mundo sabe." "Bernardo de Castilla es encerrado en Orval en un calabozo, donde murió al cabo de seis meses de miedo de que no pida justicia.
Ha sido espantosa la profanación de las sagradas reliquias: han sido destrozados o quemados los cuerpos de San Narciso, San Pascual Bailón, la Beata Beatriz de Silva, San Bernardo Calvó y otros.