Samnio

Samnio (Samnium)

 
Antigua región del centro de Italia habitada por los samnitas. (V. Horcas Caudinas.)
Ejemplos ?
El pueblo, con la sanción del Senado, resolvió ir a la guerra con los vestinos. La conducción de esa guerra recayó sobre Bruto y la del Samnio tocó a Camilo.
La guerra en el Samnio amenazaba con tomar un cariz más serio, pues se dijo los estados vecinos habían contratado tropas de mercenarios.
Nada digno de mención tuvo lugar; tanto los territorios del Samnio como de Apulia fueron devastadas, pero ni en uno ni en otro lado se enfrentaron al enemigo.
La guarnición romana de Cluvias, en el Samnio, después de ser atacada sin éxito, fue obligada a rendirse por y luego les masacraron tras haber sido cruelmente mutilados por el látigo.
Estos le creían muy lejos, en el Samnio, con otra guerra entre manos, y su llegada repentina les produjo tal consternación que algunos aconsejaron retirarse a sus ciudades fortificadas mientras otros estaban a favor de abandonar la guerra.
No era la misma causa de resentimiento aquí que en Cluvias; a los soldados les animaba sobre todo la perspectiva del saqueo y, al capturar la ciudad, el enemigo fue tratado con menos severidad; pero se tomó allí casi más botín que el resto del Samnio, y todo él fue generosamente entregado a los soldados.
Durante estos sucesos en el Samnio, todas las ciudades de Etruria, con la excepción de Arezzo habían tomado las armas y comenzaron lo que resultó ser una importante guerra atacando Sutri .
Se enviaron, por lo tanto, instrucciones a Fabio, ordenándole que, si podía por el momento suspender las operaciones en el Samnio, marchase a toda velocidad hacia la Umbría.
Después de que se hubiera ido, Quinto Fabio supo por sus exploradores que el enemigo se mostraba tan descuidado como si no hubiese ni un romano en el Samnio.
Al día siguiente, los romanos se apoderaron de su vacío campamento y toda la población de Capua salió hasta allí para felicitarlos. Pero estos festejos estuvieron a punto de amargarse por un gran desastre en el Samnio.
Lo que he implorado a los dioses inmortales, cuando ofrecí mis oraciones, ahora lo tenéis en vuestras manos si recordáis que no estáis acampados en el Samnio, ni entre los volscos, sino en suelo romano.
Pero no creían que un mensajero pudiera llegar hasta el ejército en Samnio, siendo hostil todo el país, ni estaban seguros en absoluto de que Marcio estuviese aún vivo.